Él y yo

tatataaa

Han pasado casi seis meses desde mi última entrada, seis meses que necesitaba para mi, para nosotros y para el peque. Ha habido de todo, como en las buenas casas: lágrimas, enfados, risas, momentos mágicos… vamos, de todo todito. Pero aquí estamos de nuevo, con energías renovadas!

La desconexión en muchos aspectos ha sido muy positiva, aunque ha llegado el momento de empezar a ponerme las pilas, porque el blog es tan sólo una excusa para dibujar a diario, de escribir y de expresarme al mundo, y me gusta, ¡no lo negaré! Pero cuando estás lejos es una forma de evadirte de ese mundo en el que eres (aún) la extraña.
Y ya no hablo simplemente del blog, sino ya de conciliar… ponerme de nuevo con las ilustraciones, moverme e intentar avanzar en mi carrera profesional, punto en el que quedé estancada en cuanto me convertí en madre. Llevo poco más de un año repitiéndolo una y otra vez, intentando en vano ponerme las pilas, y una y otra vez admito que he fracasado. Pero no me he dado cuenta hasta hace poco del por qué, y es que, mi hijo es un niño de alta demanda.
Me ha costado horrores, un año entero, aceptar que intentara lo que intentara, no conseguiría mucho. Me frustraba mucho, pero ahora me doy cuenta de que si no podía ser, lo mejor habría sido tomármelo con más calma, disfrutar de lo que estaba viviendo en su plenitud y dejar que el tiempo hiciera lo suyo. En cambio, yo misma no lo he vivido bien. Para mí, una de mis necesidades era ponerme a dibujar y no podía, todo el día apegada al pequeñajo y lo máximo que llegaba a hacer de más eran comidas y mantener la casa al flote. Cuando llegaba la noche, hacía la cena y caía redonda. Parecerá una tontería, pero eso a mi me “estrangulaba”.
Poco antes de hacer los dos años, Garbancito hizo un gran cambio cuando menos lo esperaba. Pese a seguir siendo muy demandante, sobretodo porque no le gusta que yo haga la mía y quiere que esté “omnipresente”, ni que sea mirando lo que hace sin participar,ha empezado a separarse poco a poco. A dejarme incluso toquetear un rato el ordenador sin la necesidad de tener que venir a toquetear las teclas. De ayudarle a montar las vías del trenecito y estar conduciendo trenes durante minutos incluso horas. De querer que le ponga una película y estar tranquilo mirándola. Lo admito, ¡esos ratitos me dan vida! Eso sí, empiezo a ver a Tatáaaata (Totoro),  Dumbá (Dumbo), y Holiiiii (Ben and Holly) hasta en sueños.. c’est la vie.
Pese a todo, una cosa no ha cambiado: y es que ya puedes ser su padre, su abuela, su tía marchosa, quien quieras, que el niño es “pro-mama” cuando él lo quiere/necesita. Pero en estos últimos meses he aprendido a aceptarlo, a valorarlo. Él es así, tiene muy claras sus prioridades y, sobretodo, no va a cambiar.
Nunca imaginé que ser madre sería tan bonito y a la vez tan peliagudo.
Nunca imaginé que se pudiera querer tanto…

… ¡Y es tan difícil a veces!

He aprendido una gran lección en estos meses, y se llama respeto.
Porque aunque solamente tenga dos años, él es él. Es la cosa más dulce del mundo y un bichillo de cuidado al mismo tiempo. Un loco por los coches y los trenes. Vergonzoso hasta niveles insospechables, pero showman de cuidado a la mínima que no le miran. Acróbata y saltarín, pero maniático con ensuciarse las manos. Le gusta cantar, hablar y dar explicaciones larguísimas, dar abrazos a los conocidos y lanzar besos a tutiplén.

Este es el Noe de ahora, y a mi me tiene enamoradísima :)

Queridos Reyes Magos…

reismags2015

Nosotros ya estamos preparados. ¿Y vosotros? ¿Habéis escrito ya la vuestra? :)

Adiós 2014, ¡hola 2015!

Se ha hecho esperar, pero por fin ya estamos en el 2015. Tengo que admitir que el 2014 se me ha hecho sumamente eterno y tenía muchas muchas muchas ganas de que terminara.

Empezó mal, con el fin de una etapa de mi vida y dejando de lado una gran cantidad de recuerdos que duelen y al recordar escuecen como si fuera ayer…. Aunque contenta de no seguir perdiendo el tiempo.

Continuó con altibajos, y con un montón de intentos nulos de revivir una parte muy importante de mi: mi lado artístico. Y con un eccema en el pecho que me hizo ver las estrellas y los meteoritos durante meses (¡medalla por cabezota!).

Aunque también ha sido un año lleno de muchas cosas buenas que no puedo dejar de lado:
La mejor de ellas ha estado siempre allí, como una boya en medio del mar a la que estoy amarrada: mi pequeñajo. Es un amor de niño, y es que ya se que lo digo porque es el mío… que ya es motivo suficiente, sino también porque pese a ser una pequeña fierecita sin botón de PAUSE, y tener sus momentos de vergüenza y seriedad-absoluta es, como ya dije, todo un Mr. Sonrisotas que se ha convertido poco a poco en un pallasete de cuidado que día sí día también me enseña lo preciosa que es la vida (¡por si se me olvida!).
Otras de esas cosas buenas y bonitas se llaman Bea y Núria, dos grandes amigas a quien un año más debo muchísimo y con quienes hemos pasado momentos estupendos durante este 2014! -Os quiero un montonazo!!!!!-
Y no me olvidaré de un viaje exprés que me pegué a Madrid, donde conocí a la simpatiquísima Esther, a suermana Marialu, los frikerizos y muy de imprevisto a David. ¡Qué ganas os tenía a todos! :)

También hicimos grandes viajes con Yuta, uno de ellos a Kyoto, ciudad a la que me apetecía muchísimo volver pero esta vez con el peque y,que se convirtió en la ciudad donde dio sus primeros pasos. Y, de paso, pude dar un abrazote a otra buena amiga…

Y bueno… nombrando nombrando acabaría recordando las tardes de dulces con amigas, los paseos y horas de cháchara, las visitas que recibimos de otra amiga y su pequeño…. Esa pequeña rutina de las vueltas a España que tanto me gustan y que sin esos amigos serían imposibles!!!

Así que, ahora viéndolo un poco en perspectiva, también ha sido un año muy bonito. Pero, o estoy de mala pata o qué se yo… pero ha vuelto a terminar como el rosario de la aurora y consiguiendo que terminara con un regusto de lo más amargo. Pero bueno, por fin ya estamos en el 2015 y como impar que es, tengo muchas esperanzas puestas en él. Entre ellas disfrutar más de todo lo que me rodea, quererme, luchar por mis sueños e ilusiones y, un año más, reír y llorar con mi bichito..
Así que… ¡¡¡A por todas!!!

¡Muy feliz año nuevo a todos y, de nuevo, muchas gracias por estar allí y aguantarme!

2015p

Daaaaaaan ¡DAN!

¡Ya estamos de nuevo por aquí, con más ritmo que nunca!

daaaaaanDAN!

Últimamente en casa vivimos al ritmo de “daaaan ¡dan!“, entre saltitos, aplausos, risotadas, coches de juguetes, saludos a trenes, obsesiones por los toboganes,…y unos monólogos canturreando de aúpa (¡no calla ni a la de tres!). Y alguna rabietilla.

Pero debo confesar que esta vez, volver a la realidad tras tres meses de estar con “los abuelos” me ha pasado factura. Se echa de menos el calor familiar, tan distinto por estas tierras, pero sobretodo ha sido plantearme que la vuelta a Japón equivaldría a ponerme las pilas de nuevo con el trabajo, lo que más me está costando (aunque os os diré que poco he conseguido -que no digo nada-). Pero poco a poco, creo que es algo complicado que se ha de ir consiguiendo con tiempo y sin presiones; además, os debo confesar que ¡soy MUY débil! y verlo allí, trayéndome juguetes y cosas para que esté por él, me puede demasiado ;)
¡¡La madre también necesita re-adaptarse!! jajaja

Pero bueno, el tiempo vuela así que a seguir con ritmo y alegría en el cuerpo:
“En Jan Petit quan balla,
balla balla balla….” 🎶

“Guste o no guste, YO SOY SU MADRE”

(Nota: Con este escrito no pretendo ofender a nadie. Es mi mera opinión a pesar de que algunas -sobretodo mujeres- la compartamos. TODOS los ejemplos y más han pasado en España, admito que en Japón se nos ha respetado en todo momento. Y pese a estar escrita en tono serio, porque el tema un poco lo es sobretodo en los primeros meses de vida del bebé, está escrito con comentarios un tanto irónicos y con puntos destacados porque se hacía más entendible que si hubiera escrito un monólogo ;) )

Puedes pensar mil cosas bonitas viendo esta imagen, y creo que todos coincidiríamos en unas cuantas: cogiendo la mano del peque, ayudándole a caminar, … Pero, ¿qué pasaría si os digo que esta mano le está cogiendo por la muñeca? ¿No os da otra sensación? ¿Cambiaría algo a vuestro parecer?

mans

Este será un “post-reivindicativo” dedicado a esos extraños que nos invaden nuestro espacio vitalomaternal en los momentos menos esperados.
Y es que hablando con algunas madres, muchas hemos coincidido una y otra vez en las mismas quejas desde el nacimiento de nuestros pequeños.

Así que hoy voy a hablaros de los casos que me he encontrado y me han dejado más atónita hasta el momento.

El primero fue tras el nacimiento, en el famoso día dos. Siendo domingo de Ramos apareció toda la familia por casa muy a pesar de lo que yo deseara para ver a Garbancito y, sobretodo, con la “excusa” de despedir a Yuta. Desde hacía tiempo yo iba metiendo cizaña en que quería que se respetaran mis deseos de no coger al pequeño las primeras semanas tras el nacimiento pues, si quería dejarlo a alguien, ya sería yo quien decidiera, sin presiones ni obligaciones.
Debo confesar que por lo general la familia se comportó genial, y una vez más os doy las gracias si me leéis. Pero alguien me fastidió ese momento tan especial y sacó de la manera más simple un instinto animal que no supe hasta ese mismo día que tenía escondido en mi interior.
Vinieron tíos, primos, tíos segundos, abuelos… Sí, todo lo impensable y más. Así que ante la llegada de una segunda tanda, Yuta y yo decidimos ir a cobijarnos a nuestra habitación y descansar un poco de tanta gente. Los oíamos de fondo pero decidimos hacer una siesta larga y, cuando pasó un buen rato coincidimos en que ya era momento de ir a presentar al pequeño ante la multitud (es lo bueno de estar en casa). Le dije a Yuta que lo llevara, ya que a mí me daba la sensación que si era él quien lo cargaba, nadie tendría las narices de tirársele encima, al menos la que yo creía que tenía puntos para ello. Mal acierto, pues una de las invitadas se acercó a Yuta en cosa de segundos:
– ¡Yuta! ¿Me lo dejas? – dijo con una gran sonrisa en la cara.
– ¡NO! – soltó tan fresco el otro mientras le devolvía la sonrisa y se tiraba a Garbancito hacia su pecho.
Entonces, sorprendentemente me dejó con la boca abierta (o facepalm como dicen los modernos), pues cogió al pequeño de los brazos de Yuta.
Había hecho una promesa a mi madre de que no soltaría una gorda si en algo me tocaban las narices. Eso sí, a cambio le hice inconscientemente una mirada que creo que nunca olvidará. Y es que mientras ella hacía “cuchí-cuchá”, no os digo lo que veía yo…

Así que TIP 1 ) Para los que no sois padres o vayáis a ver a algún recién nacido: NO, NUNCA, ¡NEVER! NI LOCOS A MENOS QUE LA MADRE OS LO OFREZCA, COJÁIS POR VUESTRA CUENTA UN RECIÉN NACIDO (si lo hacéis, que sepáis que en nuestra cabeza os estamos comiendo hasta los sesos! No, en serio, es un momento muy delicado y que tenemos las hormonas a un nivel máximo, hemos pasado 10 meses separadas de un pequeño ser al que acabamos de abrazar, y estamos experimentando muchos sentimientos y nuevos acontecimientos en cosa de horas. ¡Poca broma! En todo caso si os morís de ganas preguntad, pero no por vuestra cuenta).

A los tres o cuatro días tras el nacimiento de Garbancito, Yuta lo llevaba en el fular, todo pequeñito él. Nos fuimos a hacer una comida de despedida con mis padres por el centro de Barcelona coincidiendo con los pasacalles de Semana Santa. En una de las calles nos cruzamos con una mujer y su preñija (preñi + hija), quienes pararon a Yuta y se avalancharon a tocar la cabeza del pequeño bajando la tela del fular que cubría la cabeza de éste. Posteriormente se dedicaron a meternos el rollo de lo súper-hiper-mega preñadísima que estaba la moza. (Estuve muy a punto de decirle que esa mañana al pesarlo con la báscula de tela el peque se había meado en toda la cabeza y que la comadrona sólo lo había secado un poco por encima… ¡Lástima!)

TIP 2 ) SI NO CONOCES A LA MADRE NUUUUNCA TOQUES AL BEBÉ, Y SI LA CONOCES: PREGUNTA. ¡DA MUCHA RÁBIA NO TENER VOZ NI VOTO! (Nos dan ganas de limpiarlos hasta que les salga brillo de lo que nos puede llegar a molestar, y recordad, años después os recordaremos, e aquí la prueba) – MUCHO MENOS BAJAR LA TELA DEL FULAR O SUBIR LA CAPOTA DEL CARRITO (y como nos los despertéis hasta vodoo os podemos hacer!! Que con lo buscados que son los momentos de paz y tranquilidad como para que nos lo fastidiéis!).
*Sobretodo las que los llevamos en mochilas o fulares nos sentimos más invadidas puesto que tocándolo nos estáis tocando directamente a nosotros. Y aquí es cuando os pregunto: ¿os gusta que un desconocido os toque?

La tercera a destacar fue quizá la más desagradable de todas. Íbamos a subir al autobús y la señora mayor-no-tan-mayor que estaba sentada en primera fila al lado de la máquina de los tickets se tiró, literalmente, sobre nosotros para tocar el pié de Garbancito. Me sentí “violada” (espacialmente hablando).
Curiosamente calmada y con ganas de pasar del asunto le solté:
– No le toque el pie a mi hijo, por favor señora.
Y continué, pero ésta se indignó como si no hubiera mañana y bien fuerte para que todo el autobús se enterará de todo:
– ¿Y quien eres tú para prohibirme tocarlo?
– Pues su madre, vamos.
– ¿Y?
– Pues que yo sepa por ahora yo decido por mi hijo.
Después de eso siguió hablando con gente de su alrededor diciendo lo mala que era, y el derecho que tenía a hacer eso que reclamaba. Finalmente le dije que yo no iba y le tocaba su culo, así que ella no tenía derecho a tocar nada a mi hijo. Porque a ver, seamos sinceros, un desconocido, ¿quien te dice que se ha limpiado las manos tras haber ido al baño o tocado depende qué? Que no, que no!

TIPs 3 y 4) Me reitero que los bebés no se tocan, pero sobretodo, SI ALGUIEN CERCA TIENE UN BEBÉ, PRIMERO DE TODO LIMPIAROS LAS MANOS!! (Quizá así tenéis más minipuntos para que os lo dejen manosear ;) ) Y, sobretodo, UN NO ES UN NO, YA SEA TOCAR, DEJAR HACER “X”, DAR DE COMER, … CADA UNA TIENE SUS GUSTOS Y PREFERENCIAS Y TU NUNCA ESTARÁS EN TU DERECHO DE IMPONERLAS (de nuevo pregunta, tienes las de ganar).
✳︎Este TIP número 3 deja de ser válido cuando el bichito en cuestión (aprox. 5-6 meses) se tira a brazos de desconocidos, llama a que le rían las gracias y quiera tocar las manos arrugadas de todas las viejas majas que te cruces. Y, sobretodo, cuando ya hace guarradas como jugar con sus propias babas que se le han caído en el suelo de la calle y acto seguido se pone la mano en la boca. Entonces ya sólo nos queda decir “Ohmmmmmmmmmmmm” y repetirnos una y otra vez que “lo que no mata engorda” mientras cerramos los ojos ;)

Por último tocaré un tema que me ha estado tocando las narices desde hace cosa de dos semanas. La situación es más o menos así: persona random ve a tu hijo caminando a tu lado y le va a decir cuatro chorradas. ¡Me encanta! Pero entonces el niño o pasa o se cohibe ante tal situación -normal, es un total desconocido- por lo que esta persona decide coger al pequeño por la muñeca en vez de la mano. Garbancito reaccionó echándose atrás.
No sé vosotros qué opinión tendréis al respeto pero cuando le coges a alguien por la muñeca suele ser para “privar de que haga algo” porque no te guste o te parezca peligroso, u “obligar a” por el motivo que sea. Así pues, no me parece la manera más correcta de tratar a un bebé si eres un desconocido (si la madre te ha dejado a cargo del pequeño es NORMAL que ejerzas como tal).

TIP 5 ) HABLAR, HACERLE MONERÍAS, VAMOS, COMUNICARSE CON EL PEQUEÑAJO ES BIEN. COGERLO SI NO QUIERE, ¡MAL! (Todos deseamos que nadie nos invada nuestro espacio vital o personal, pero cuando se trata de un bebé no lo vemos como que a él también le puede molestar. Es muy fácil:
1. Ofrécele tu mano
2. Si por su cuenta decide acercarse, pues perfecto. Si no va, toca aguantarse como un campeón!
Y os digo lo mismo ya tengas 20, 40 o 80 años, un bebé no sabe diferenciar como los adultos).

Así que aquí os dejo estos “miniTIPS” por si os pueden ayudar en algún futuro cercano, lejano con amigos o familiares, o gente de la calle mismamente. Para que nos entendáis. Porque actuando bien y con conciencia nos ayudaréis a que las madres se sientan más cómodas y, sobretodo, RESPETADAS!


Editado: Con esta entrada os pido que no os confundáis, que yo quiera que se me respete en este sentido (sobretodo cuando era recién nacido a seis meses), no quiere decir que todo el mundo deba hacerlo. Si os gusta que la gente desconocida les coja y toque, me parece bien. Pero eso no quiere decir que a todos nos guste y también se debe respetar. Pero creo que es tan simple como preguntar, que creo que no cuesta tanto ni debe ofender “tanto”. Soy la primera que me gusta que le digan cositas a Garbancito, siempre lo respeto y si éste da la mano jugando porque la persona le ha caído en gracia, no digo nada y me convierto en mera expectadora orgullosa de lo sociable que es él como muchos saben de primera mano. Todo depende de donde, como y quien, evidentemente.

Mr. Sonrisotas

“OH! OH!”
De un tiempo para aquí, a cosa que ve, cosa que señala para que tu también la mires y te sorprendas junto a él.
No hay día que pase que no me fascine el ver como se expresa y como no se le pasa ni una. Pero la vuelta a Barcelona para ver a los abuelos & family, está marcando un antes y un después muy importante.

mrsonrisotas

Ya no entro en el caminar, que sólo pisar la Península puedo contar con una mano las veces que ha gateado. Sino que vengo a hablar de algo mucho más importante: su caracter.

En el avión (del que ya hablaré otro día más detenidamente), se dedicaba a socializar con tooooodos los vecinos. A mirarlos detenidamente hasta que ya no había vuelta atrás: le tenían que decir algo sí o sí porque les enviaba sonrisitas reclamando atención. Pero la bomba ya fue al llegar. Y es que aunque llegó con mucho sueño ya que no durmió casi nada en todo el vuelo -jugar molaba más-, no habían pasado dos minutos viendo a los abuelos que ya les echaba unas sonrisas desprendiendo mucho amor. Pero al llegar al piso… ¡ui!, enseguida señaló algo que le llamó la atención y cogió el dedo de la abuela y “se la llevó”. Esa ha sido su táctica con todos, y le funciona.
A los días de llegar fuimos a ver a los bisabuelos y tres cuartos de lo mismo. Llegó, vio algo y como se dio cuenta que yo estaba hablando y que pasaba de él, dio la mano al abuelo y se lo llevó. ¿Y como estaban todos? Pues necesitando un babero enoooooorme!!!

Pero la cosa siguió y siguió, porque mira, de los abuelos y hasta los bisabuelos, habiéndolos visto por skype, era quizá algo que podíamos llegar a esperar aunque tuviera mis dudas. Pero es que recibió a mis amigas, a la tía y los “tíos”, a los familiares más lejanos, a TODOS TODOS TOOOOODOS con una sonrisa que consiguió dejar a todos enamorados, sorprendidos de lo simpaticote y lo majo que puede llegar a ser. Corriendo hacia ellos, tirándose a sus brazos, aplaudiendo,.. sí, Garbancito es todo un showman.
(También tengo que decir que todos, sobretodo la familia, iban con la tonta idea de que como está todo el día conmigo, que como mama, y le porteo, no querría ir con nadie. Creo que ya véis cuan equivocados iban ;P)

Y bueno, que tienen que decir la madre de la criatura.. pues que estoy sorprendida y no esperaba “TANTO”, y mucho menos porque pese a que nosotros no paramos de darle besitos, abrazarlo mucho y darle mucha juerga, no puedo decir lo mismo de la familia japonesa, pues demuestran bien poco. Pero en alguno de estos ratitos se me hacía hasta raro y hasta me he emocionado bastante, no sabiendo casi si reir o llorar de la alegría! Creo que este viaje le está siendo muy positivo al ser un niño tan abierto.

¿Y el padre? Pues Yuta anda por Japón, pero no para de decir que está alucinando mucho y que si el niño ha cambiado tanto en estas dos semanas.

Nos quedan dos meses sin papá, ¡ay la de cosas que pueden pasar! :)

Kodomo no hi

koinobori2014

En Japón, al no ser un país cristiano, no se celebran santos, sino que las fiestas nacionales están marcadas por momentos de lo más variopintos: el día de la cultura, el día del mar, el día verde, el día de las niñas, el día del cumpleaños del Emperador, el día de los niños… Cada uno marcado con sus peculiaridades.

Así que, este año, gozando de tener un mozuelo en la familia, nos pusimos manos a la obra y el pasado 5 de mayo celebramos el día de los niños.

En las casas, se acostumbra a poner una carpa voladora o koi nobori de tela que se deja volar al aire, en muchos casos tres, representando así a la madre, el padre y el hijo. Cuando le pregunté a Yuta de por qué se utilizaba una carpa, me pareció la respuesta más lógica, incluso se me había pasado por la cabeza: las carpas, son animales que nadan a contracorriente, esforzándose y superando metas; así pues, con la carpa se espera que los niños crezcan fuertes y superen sus metas día a día. ¡Me pareció precioso! (pese a que la realidad es que las carpas no suben ríos).

Otra de las “tradiciones” es que los abuelos regalan a los niños un Kabuto, que viene a ser una armadura que se expone deseando que los niños crezcan sanos y fuertes. Este año, los abuelos nos mandaron uno, tras preguntar mucho y decir que no hacía falta y que si tanto querían hacerlo… ¡diminuto lo queríamos! Y, ¿qué hicieron nuestros suegros? Pues como la gran mayoría, hacer lo que les dió la mismísima gana y ahí sigue, un enorme kabuto en una caja a espera de devolver. En fin… suegros.

Ya hablando de comida, se come mochi con azuki (judía roja). El mochi es una pasta de arroz que forma parte de muchos de los dulces típicos del país. Una cosa que me sorprendió fue la forma, muy distinta a la habitual, con forma de empanadilla. Muchos españoles que han venido de viaje me han dicho que este tipo de dulce les parece empalagoso y muy dulce, bueno, a mí me encanta :P

Para terminar os hablaré de la última costumbre que, enterándonos a última hora gracias a Núria, fue la que me pareció más curiosa. Y es que se acostumbra a hacer un baño con shoubu o según la wiki, cálamo aromático. Normalmente nos bañamos los tres los fines de semana, pero con el shoubu y su olor tan peculiar, nos pareció muy muy especial aunque no tanto que nos lo intentara meter por la nariz.
Bueno, ya os he contado en qué consiste, ahora os explicaré lo que hice “a mi manera”. Y es que llevaba meses pensando en las carpas, bueno, más bien dicho, desde el año pasado que a veces se me pasaba por la cabeza. Así pues decidí llevar a cabo la idea que más me gustó y que me pareció que a partir de ahora sería una actividad muy participatiba con el pequeñajo, pudiendo en un futuro hacer un precioso álbum con todos los años recopilados:
Hice una plantilla para hacer una carpa en un A3, de papel. Colores, gumets, toooooodo abierto a posibilidades que a partir de ahora iremos descubriendo, pues, nos tocará a los tres ponerse a pintar en cuanto llegue el día ;D
Este año le tuvimos que ayudar un poquitín, y es que Garbancito es aún muy pequeñito :) Pero se lo pasó teta, y al papi y a la mami…. se les caía la baba que daba gusto!! Y arriba os he dejado lo bonita que quedó! Aiiiiiii ♥

Por cierto, desde hace un par de semanas ¡YA CAMINA!. Muchos van con miedo a que llegue este momento, yo ando encantadísima! A ver si me pongo las pilas y os cuento con calma :D