Pañales (y toallitas)

Siempre me propuse que este blog nunca sería utilizado para nada que fuera hacer publicidad, y así continuará, pero en este caso me llegó la oportunidad de probar un producto nuevo de uno en concreto  que ya me tenía contenta, y, mientras lo probaba, no pasaba día que no dijera cosas buenas de esta novedad. Así que he decido que os voy a hablar de los pañales y las toallitas que hemos usado con N hasta el momento tanto en España como en Japón y lo que nos han parecido. Aunque es un tema muy personal.

Desde el nacimiento en España, igual que cada vez que hemos vuelto, hemos utilizado Dodot en todas sus etapas. Aunque en ocasiones de haberme dejado los pañales un fin de semana determinado, es cuando hemos ido probando otras marcas. Pero sinceramente, ya ni las menciono, porque aunque se hable de calidad/precio de muchas de ellas, ninguna me ha ido tan bien como la Dodot.

Ahora es cuando os lo admito algo (y quizá algunos pongáis el grito en el cielo) por lo que quizá éstos han sido los mejores que he encontrado en el mercado:
Yo soy de esas que apuuuuuran los pañales hasta el último momento, hasta haber llegado en muchos casos a las “12h seco” de aguante o más, de llegar a esos escapes porque se me pasa el tiempo y el pañal llega a su límite. He sido muy muy pasota (¡MATADME!). Así es como he ido viendo cuales realmente eran los pañales que aguantaban más, ¡no hay otra! jajaja
DODOTNOCUELGA The Inomatas
Nosotros hemos probado los nuevos de la categoría activity,
cuidado porque no son los mismos que  hasta ahora eran la activity.
¡Nos han encantado! Gracias por esta oportunidad DODOT!

Además añadir que el páckaging  con el que llegó, igual que en el dibujo, era una idea chula chula con la que hicimos una divertida sesión de fotos! A ver si subo alguna a instagram.

 

Así pues os comento lo que he ido viendo con los Dodot, que en casa han sido de lo mejor y ni en Japón he encontrado equiparable (ni la Pampers que es famosa en todos lados!).
Para empezar tienen varias categorías, de allí depende la capacidad y las “sorpresillas” :

  • Básica (empaquetado naranja), la más económica, y en casa la que menos ha gustado de todas. Pues es más sencilla , llegas a las 12 horas justillo y es fácil que las cacas se escapen. Además de la calidad del material.

  • Hasta 2 veces más seco” (empaquetado azul). La gama media y la que hemos utilizado nosotros desde los seis meses hasta ahora. Una maravilla, aguanta muchísimo el pipí y el material es muy resistente. Pero en algunas ocasiones, con el movimiento, la caca puede llegar a salirse..

  • Activity (empaquetado rojo y plateado). Sólo en los primeros meses la utilizamos. Puede tener un precio un poco más elevado pero vale mucho la pena… pero aquí es cuando os hablo de la nueva activity que empieza a verse en algunas tiendas (cuidado porque hay el que era el activity hasta ahora y el “nuevo”)… ¡vaya maravilla! ¡AGUANTA AÚN MÁS! Es como que la base se divide en tres y se llenan las tres por separado. Absorve el pipí a la perfección y he notado el culito del peque mucho más agradecido que como lo hace normalmente con el del empaquetado azul u otras marcas -pese a mis pasotismos-. Además las cacas, y mira que este mes que los probé el peque se ha lucido, ni una sola vez he visto un simple intento de escape. Vamos, que ahora entendéis por qué estoy diciendo que son tan buenos, ¿verdad? La única pega es que son un poco más caros que los del empaquetado azul, pero si tienes que cambiar la mitad de veces al peque y no sufrir cada vez que se hace caca y no estás cerca de casa (sí, me ha pasado), creo que valen entonces mucho mucho la pena :)

  • Sensitive (empaquetado blanco), para primeras tallas post nacimiento.

Así que supongo que ya sabéis cual es mi elección a partir de ya, ¿verdad?

Ahora, ya si hablamos de las marcas que encontramos en Japón la cosa cambia. En muchos casos son marcas que podemos encontrar en EEUU. Pero a mí, personalmente, no me han gustado mucho. Y si utilizo es porque no hay más remedio, lástima que no lleguen tan lejos los de Dodot! jajaja (me tendrían que pagar porque parece una propaganda de narices, pero es que es verdad!).

Empezamos con la Pampers a nuestra llegada con 4 mesecitos. “Aguantaban”, pero se hacía todo de bolitas en lo que es la parte del pañal que roza con los pantalones (igual que con otras marcas que ya ni menciono en el post). ¡Me sacaba de mis casillas! Y la calidad/precio, siendo éstos los más caros que encuentras en Japón me defraudó mucho.

Continuamos con Moony, que hasta el año y medio más o menos nos aguantaron bien, pero en cuanto llegamos al momento de actividad del peque, o cambiábamos cada dos por tres o eran escapes continuos -vamos, sólo me servían  para noches-.

Y finalmente, hasta ahora antes de venir a España estábamos con Merries. Combinábamos los de braguita (allí están muy de moda y son muy cómodos de utilizar) durante el día , con los de toda la vida por las noches para que nos salieran más rentables y nos aguantaban muy bien ambos.

¡PERO! Aunque ahora os digo con los que nos hemos quedado nosotros en cada etapa de los que hemos ido probando, el pipí nos aguantaban las 12 horas justas justísimas y de las cacas creo que mejor no os hablo. A la que notáis algo, corred porque ¡tienes diversión asegurada!

Finalmente las toallitas:

Seamos sinceros, no sé qué productos, y prefiero no mirarlo, llevará la Dodot, pero hace buen olor y cuando hay manchas es la marca que mejor las saca. Hemos probado distintas, entre ellas la Mustela, y aunque para cremas es de lo mejorcito, las toallitas no son lo suyo.

Y en Japón me río para no llorar. Les van las toallitas pasadas por agua, literal. No llevan nada, así que, siendo sinceros, en caso de necesidad no limpian nada y te dejas medio paquete cuando intentas limpiar el culo a tu hijo. Peeeeero, las de la marca Pampers las salvamos por llevar “algo” que al menos hace un mínimo efecto. Así que si váis de viaje o estáis allí, no tiréis el dinero, valen un poco más pero son las únicas que sirven de algo….

Luego me pregunta Yuta que por qué siempre que puedo me añado paquetes de toallitas en las maletas/bolsa del cochecito cuando volamos España-Japón, creo que queda bastante claro :)
He utilizado la excusa de hablaros de los súper nuevos pañales de Dodot para enrollarme en este mundo de pañales y toallitas. Una forma de ponerme bajo aviso que en nada me toca re-empezar a mí con Garbancito 2 mientras con Noe empezaremos la “operación llevar braguitas” y hacer mucho “ohmmmm!” Jajaja

A por todas!!!!

¡30 semanas!

29 setmanes

Se me están pasando volando los meses, parece que fue ayer cuando llegamos, estando de apenas un mes de embarazo, dispuestos a pasar unos mesecitos en mi tierra. ¡Y ya hace 6 meses!

Ésto ha sido un non-stop  en toda regla, tanto para la fiera como para nosotros… ¡Hasta se me han pasado las Navidades o comentar el embarazo en el blog este año! Pero para mí, cuando no se ha podido, en parte, es buena señal. Señal de que se ha disfrutado al máximo del tiempo que hemos tenido. Pero me he propuesto un nuevo “reto”: aunque a veces no pueda escribir texto, a partir de ahora intentaré al menos irle dedicando ilustraciones. Porque luego pasa lo que ahora, que se me quedan (de nuevo) muchas cosas por contar o que simplemente me gustaría que formaran parte de este recuerdo que para mí es el blog, y, ¡no están!

Yuta está mejorando muchísimo el español día a día, y si no va mejorando más es en parte porque es muy reservado y por otra que en casa el idioma principal es el catalán. Parece una tontería pero puede costar horrores hablar a tus padres (y viceversa) en otro idioma que nunca has tenido necesidad de usar para con ellos. Pero lo vamos consiguiendo, cuesta pero creo que cuando ya sea hora de volver a Japón es cuando realmente nos habremos acostumbrado y ya no servirá de nada! jajaja

Por otro lado el monstruito de casa está a tope. Pero cuando digo a tope es que a veces me llegan a dar ganas de dejarle un par de horas a todo aquel que me dice “¡qué majo!” o “¡qué bonito es!”. Pocas veces puedo decir que haya tenido fiebre o estar mal, pero en Navidad tuvimos un inicio de pneumonia que nos ha marcado un antes y un después en casa. No exagero cuando lo digo, le cambió la personalidad. Se pasó un mes y medio tras eso escupiendo a la que le decías algo, un “mama mama” de narices (seguimos pero ni comparación”, hasta si cualquiera de la familia le decía algo levantaba la mano como si fuera a ir a dar un golpe o lo intentaba con los pies…. Otro día hablaré de cómo fue la integración en el Espai familiar al que vamos, fue dura en muchos aspectos, pero es que ni punto de comparación con el cambio que causó en el peque esas dos semanas de fiebre. Pero bueno, ahora ya ha ido mejorando, empieza a volver a su cama a pasar la noche aguantando más en pedir teta (otra que tuvimos.. que a la mínima lo tenía llorando en cuanto lo dejaba ni que fuera dormido. ¡Y lloraba dormido profundamente! Pero o estaba pegado a mi o..¡nanai !) y a mostrar interés en la comida como antes. Y yo, sinceramente, ¡¡vuelvo a ser una mami feliz!! Pese a que se pasa un poco mucho de brazos.

Y para “Garbancitus II” ya va quedando menos. Estamos de 30 semanitas de nada. De momento ni comparación con cuando Noe, solamente en que nadie diría que estoy ya de 30, porque tengo una barriguita….. que hasta las viejas me miran con mala cara cuando me siento en los asientos especiales del bus. Además, muchas mañanas me levanto durmiendo boca arriba y me miro la barriga ¡Y NO HAY NADA! Sólo como si estuviera más gordita, pero cualquiera diría que ahí hay un bebé. Aunque cuando me pongo ya de pie o de lado vuelve a salir la barriga molona. Pero a la hora de sentirlo ya es otro cantar, con N todo fueron patadas en la parte superior derecha. Ahora es como un cosquilleo que me hace ir al baño más que…  En fin, ¡qué ganitas! De momento N parece que “empieza” a ser consciente, pero es que no me extraña, con lo que ha costado que hubiera panza, ¡aquí ni el Papu se hacía a la idea! Qué ganas de que llegue el día del parto. Volverá a ser como hace casi tres años en casa, pero esperamos que esta vez sea menos exprés que el anterior y lo podemos disfrutar un pelín :)

Ai ai aiiiiiiiii!!! ♥

El tiempo vuela y, ¡empieza el bilingüismo!

Ya llevamos tres meses en Barcelona. ¡Y NO HEMOS PARADO!

Septiembre fue el mes de la adaptación tanto familiar como con el entorno. El que más notó el cambio esta vez fue el peque: empezamos a ir al espacio familiar de la Casa dels Colors donde empezó a tener contacto con otros niños, algunos de su misma edad. De tener que empezar a aprender a compartir (ufff) sobretodo el espacio (uff ufff!). Octubre fue un mes de relax que nos tomamos de “vacaciones” familiares. Fuimos a Londres donde disfrutamos de lo lindo y el resto lo pasamos disfrutando de nosotros mismos. Y noviembre, este mes que ya pronto termina, ha sido el mes de volver a la rutina. Y de nuevo, el mes en que Noe ha tenido pequeños cambios en su día a día, entre ellos: cama, cochecito, fiebres (la primera vez que no son de un día por los dientes) y empezar la dura batalla de imponerse a… ¿todos?, vamos, lo tenemos todo revolucionado.

A algunas de las cosas mencionadas les dedicaré alguna que otra entrada porque se lo merecen, pero hoy quería hablar de nuestro bi y futuro trilingüismo.
La fierecita tiene ahora dos años y ocho meses. Pese a ser muy charlatán, nunca repetía más que tres o cuatro palabras contadas “hola“, “mama“, “papa“, “cotxe“, “bye bye“, “aigua“. Ésto hasta justo llegar a Barcelona, donde de repente, será por la motivación de ver los abuelos, escuchar a otros niños, la televisión.. de repente le dio por repetir mucho más. Y no será porque yo en Japón no le hablara, ¡los que me conocéis ya sabéis que me encanta hablar! Pero mira, algo le empezó a motivar.
Paralelamente, por las tardes, para dejarme empezar a poner las pilas con el trabajo, Yuta empezó a llevarlo un par de horitas al parque. Coincidiendo en que le gustaba ir repitiendo palabras, empezó a imitar todo lo que papá decía y, de repente, empezó el bilingüismo: A la mama, a la iaia y a l’avi, se nos dirige en catalán, mientras que al papa se le dirige en japonés.
Puesto a que hasta ahora siempre ha pasado más horas conmigo, tiene poco vocabulario en japonés, eso sí, los “kocchi” (aquí), “acchi” (allí), “doko?” (¿donde?), y “nani?” (¿qué?), suenan a punta pala! Aunque desde nacer siempre ha demostrado entender al papa, lo poco que le/nos pedía era con las cuatro palabras que tenía en catalán o señalando. Pero es que los enanos son fantásticos, ¡increíbles!

Eso sí, últimamente dos palabras en concreto que me decía en catalán “colom”/”hato” (paloma) y “gos”/”inu” (perro), ha pasado a decirlas en japonés. Y como en Barcelona no hay ni perros ni palomas…… cof! cof! Ironías fuera, estoy de hatos y inus hasta el moño! jajaja

hato paloma-theinomatas-Mireia Moreno

¡¡¡¡PERO ES TAAAAAAAN BONITO!!!!

Eso sí, siempre hay quien anteriormente te ha intentado dar por saco con el tema, aunque son simples anécdotas.
A los 6 meses una comadrona japonesa me dijo  que “tienes que hablar a tu hijo solamente en japonés porque vive aquí y no sabrá japonés” a lo que contesté que yo era de una zona de España donde nos criábamos entre el bilingüismo y aquí estaba, como una campeona encima hablándole japonés, y pudiendo hablar francés incluso inglés, que sus teorías eran incorrectas y mientras su padre le hablaba japonés siempre.
Y el último fue conflicto con mi suegra y mi cuñada, donde en vez de comentar, se me acercaron realmente preocupadas sobre el futuro del niño y quejándose que solamente decía palabras en catalán (con dos años) y que tendría problemas cuando fuera a la escuela… a lo que simplemente conté lo mismo que a la metomeentodo anterior más que les agradecía su preocupación pero que por favor no quería que se metieran en nuestras formas de educar o criar al pequeño en el futuro.
Sería genial que ambos casos se dieran cuenta poco a poco (pese que la primera no tendrá ocasión) de lo muy equivocadas que iban! jijiji :P

¡Buen fin de semana a todos!

B A R C E L O N A

Las oportunidades o se cogen o se pierden, y, en nuestro caso este era el momento adecuado para hacer tal locura: venir a Barcelona.

Lo pensamos, repensamos, y requetepensamos… y aquí estamos tras meses de preparar papeles, organizarnos, mentalizarnos, dejar todas nuestras pertenencias en casa de los suegros, decir adiós a nuestro querido coche, un trabajo y una vida sumamente estable. Pero dicen que los cambios son para bien, y con esa idea en mente aquí estamos. Somos semi-okupas en casa de mis padres a falta de hogar, pero con ganas de disfrutar de estos meses a tope (y de la familia, que personalmente, me moría de ganas!). Vivir 5 personas puede ser complicado a veces, pero creemos que si todos ponemos nuestro granito de arena puede funcionar, y.. básicamente, si no hubiera sido por todo el apoyo que hemos recibido de su parte, puede que no estuviéramos aquí.

Durante estos meses Yuta estará estudiando catalán y español, de hecho empezó a ir a clases del segundo a los tres días de llegar en un curso intensivo, ¡es un crack!. Y, por otro lado, queremos aprender de la cultura del país, de la gente, y conseguir combinar ambas culturas  lo mejor que podamos. Son dos culturas en ocasiones contrarias y muchas veces chocantes (al menos en nuestro caso), cosa que nos ha provocado algunos roces que queremos aprender a evitar al máximo, entendernos mejor y vivir con lo mejor que nos puede ofrecer cada una de ellas. La japonesa la tenemos ya “medio controlada” por mi parte, así que ahora es el turno  de Yuta VS carácter mediterráneo ;)

Esta mini-etapa la afrontamos con muchísimas ganas e ilusiónes en muchos sentidos. Ya os iré contando qué tal va la experiéncia, o  ¿puede que Yuta sea quien escriba pronto?

¡¡¡¡HOLA BARCELONA!!!!

Él y yo

tatataaa

Han pasado casi seis meses desde mi última entrada, seis meses que necesitaba para mi, para nosotros y para el peque. Ha habido de todo, como en las buenas casas: lágrimas, enfados, risas, momentos mágicos… vamos, de todo todito. Pero aquí estamos de nuevo, con energías renovadas!

La desconexión en muchos aspectos ha sido muy positiva, aunque ha llegado el momento de empezar a ponerme las pilas, porque el blog es tan sólo una excusa para dibujar a diario, de escribir y de expresarme al mundo, y me gusta, ¡no lo negaré! Pero cuando estás lejos es una forma de evadirte de ese mundo en el que eres (aún) la extraña.
Y ya no hablo simplemente del blog, sino ya de conciliar… ponerme de nuevo con las ilustraciones, moverme e intentar avanzar en mi carrera profesional, punto en el que quedé estancada en cuanto me convertí en madre. Llevo poco más de un año repitiéndolo una y otra vez, intentando en vano ponerme las pilas, y una y otra vez admito que he fracasado. Pero no me he dado cuenta hasta hace poco del por qué, y es que, mi hijo es un niño de alta demanda.
Me ha costado horrores, un año entero, aceptar que intentara lo que intentara, no conseguiría mucho. Me frustraba mucho, pero ahora me doy cuenta de que si no podía ser, lo mejor habría sido tomármelo con más calma, disfrutar de lo que estaba viviendo en su plenitud y dejar que el tiempo hiciera lo suyo. En cambio, yo misma no lo he vivido bien. Para mí, una de mis necesidades era ponerme a dibujar y no podía, todo el día pegada al pequeñajo y lo máximo que llegaba a hacer de más eran comidas y mantener la casa al flote. Cuando llegaba la noche, hacía la cena y caía redonda. Parecerá una tontería, pero eso a mi me “estrangulaba”.
Poco antes de hacer los dos años, Garbancito hizo un gran cambio cuando menos lo esperaba. Pese a seguir siendo muy demandante, sobretodo porque no le gusta que yo haga la mía y quiere que esté “omnipresente”, ni que sea mirando lo que hace sin participar,ha empezado a separarse poco a poco. A dejarme incluso toquetear un rato el ordenador sin la necesidad de tener que venir a toquetear las teclas. De ayudarle a montar las vías del trenecito y estar conduciendo trenes durante minutos incluso horas. De querer que le ponga una película y estar tranquilo mirándola. Lo admito, ¡esos ratitos me dan vida! Eso sí, empiezo a ver a Tatáaaata (Totoro),  Dumbá (Dumbo), y Holiiiii (Ben and Holly) hasta en sueños.. c’est la vie.
Pese a todo, una cosa no ha cambiado: y es que ya puedes ser su padre, su abuela, su tía marchosa, quien quieras, que el niño es “pro-mama” cuando él lo quiere/necesita. Pero en estos últimos meses he aprendido a aceptarlo, a valorarlo. Él es así, tiene muy claras sus prioridades y, sobretodo, no va a cambiar.
Nunca imaginé que ser madre sería tan bonito y a la vez tan peliagudo.
Nunca imaginé que se pudiera querer tanto…

… ¡Y es tan difícil a veces!

He aprendido una gran lección en estos meses, y se llama respeto.
Porque aunque solamente tenga dos años, él es él. Es la cosa más dulce del mundo y un bichillo de cuidado al mismo tiempo. Un loco por los coches y los trenes. Vergonzoso hasta niveles insospechables, pero showman a la mínima que no le miran. Acróbata y saltarín, pero maniático con ensuciarse las manos. Le gusta cantar, hablar y dar explicaciones larguísimas, dar abrazos a los conocidos y lanzar besos a tutiplén.

Este es el Noe de ahora, y a mi me tiene enamoradísima :)

Queridos Reyes Magos…

reismags2015

Nosotros ya estamos preparados. ¿Y vosotros? ¿Habéis escrito ya la vuestra? :)

Adiós 2014, ¡hola 2015!

Se ha hecho esperar, pero por fin ya estamos en el 2015. Tengo que admitir que el 2014 se me ha hecho sumamente eterno y tenía muchas muchas muchas ganas de que terminara.

Empezó mal, con el fin de una etapa de mi vida y dejando de lado una gran cantidad de recuerdos que duelen y al recordar escuecen como si fuera ayer…. Aunque contenta de no seguir perdiendo el tiempo.

Continuó con altibajos, y con un montón de intentos nulos de revivir una parte muy importante de mi: mi lado artístico. Y con un eccema en el pecho que me hizo ver las estrellas y los meteoritos durante meses (¡medalla por cabezota!).

Aunque también ha sido un año lleno de muchas cosas buenas que no puedo dejar de lado:
La mejor de ellas ha estado siempre allí, como una boya en medio del mar a la que estoy amarrada: mi pequeñajo. Es un amor de niño, y es que ya se que lo digo porque es el mío… que ya es motivo suficiente, sino también porque pese a ser una pequeña fierecita sin botón de PAUSE, y tener sus momentos de vergüenza y seriedad-absoluta es, como ya dije, todo un Mr. Sonrisotas que se ha convertido poco a poco en un pallasete de cuidado que día sí día también me enseña lo preciosa que es la vida (¡por si se me olvida!).
Otras de esas cosas buenas y bonitas se llaman Bea y Núria, dos grandes amigas a quien un año más debo muchísimo y con quienes hemos pasado momentos estupendos durante este 2014! -Os quiero un montonazo!!!!!-
Y no me olvidaré de un viaje exprés que me pegué a Madrid, donde conocí a la simpatiquísima Esther, a suermana Marialu, los frikerizos y muy de imprevisto a David. ¡Qué ganas os tenía a todos! :)

También hicimos grandes viajes con Yuta, uno de ellos a Kyoto, ciudad a la que me apetecía muchísimo volver pero esta vez con el peque y,que se convirtió en la ciudad donde dio sus primeros pasos. Y, de paso, pude dar un abrazote a otra buena amiga…

Y bueno… nombrando nombrando acabaría recordando las tardes de dulces con amigas, los paseos y horas de cháchara, las visitas que recibimos de otra amiga y su pequeño…. Esa pequeña rutina de las vueltas a España que tanto me gustan y que sin esos amigos serían imposibles!!!

Así que, ahora viéndolo un poco en perspectiva, también ha sido un año muy bonito. Pero, o estoy de mala pata o qué se yo… pero ha vuelto a terminar como el rosario de la aurora y consiguiendo que terminara con un regusto de lo más amargo. Pero bueno, por fin ya estamos en el 2015 y como impar que es, tengo muchas esperanzas puestas en él. Entre ellas disfrutar más de todo lo que me rodea, quererme, luchar por mis sueños e ilusiones y, un año más, reír y llorar con mi bichito..
Así que… ¡¡¡A por todas!!!

¡Muy feliz año nuevo a todos y, de nuevo, muchas gracias por estar allí y aguantarme!

2015p