Un año juntos

theinomatas germans mireiamoreno

Recuerdo esos primeros momentos como si fuera ayer…

Diciendo a Noe que se acercara a mamá y a Teo para darle un besito, estando tumbados en el sofá tras el parto. Quería tenerlo cerca, en cambio él se negaba en rotundo. Decía que no, y miraba desde lejos. Eso sí, si me veía tocar el teléfono, ni que fuera un microsegundo, enseguida me decía “deixa aifón!!” (deja el iphone). Al poco me di cuenta de que empezaba a acercarse, pero siempre evitando la parte frontal del sofá. Se iba acercando más y más, a darnos besitos a los dos, pero subía por las esquinas. Finalmente le hice entender que si no se acercaba porque allí había nacido Teo, me lo confirmó con la cabeza y luego me dijo: “mama.. teo cul!” “Si.. així ha nascut, oi carinyo?”.

Después de eso empezó a acercarse de forma natural, y, tal y cómo habíamos decidido con Yuta, Noe era lo primero ahora, tenía que sentirse importante. Y todo fue sobre ruedas, hasta que llegamos a Japón coincidiendo que Teo ya tenía dos meses y medio.

No es que fuera mal, simplemente que cuando dejas de estar rodeada de otra gente durante el día a día que pueda estar también un poco con el peque o simplemente tener a tu alcance sitios para que se distraiga, la cosa cambia mucho. Pasas a estar completamente sola y no das a todo. Noe quería jugar con mamá y seguir el ritmo…

Teo en cambio empezaba a demandar más y más. Siempre diré que no ha habido conflictos entre ellos, sino conmigo. Empezamos a entrar en una etapa de peleas contínuas que admito no haber actuado como me habría gustado, y me arrepiento… pero soy humana, y momentos en que el pequeño te tiene atada por todos lados no te tomas las cosas de la misma manera. Coincidió también con un nuevo cambio en nuestras vidas: la escolarización. Nunca sabré cómo se sintió, pero aunque lo ha llevado muy bien, creo que descargaba conmigo ese pequeño estrés que le creaba esa situación. Retos, premios muy muy ganados.. poco a poco la situación mejoró. Fue un período muy tranquilo, agradable, parques que ayudaban a desahogar ese pequeño estrés con la llegada del buen tiempo seguidos por nuevos problemas en la escuela, temas que creo que tocaré más adelante porque me saben realmente mal.. Temas relacionados con esas primeras amistades. ¡Pero este post no viene al caso!

Y llegamos a ese primer año juntos, cuatro, pero sobretodo dos. Los miro y veo una adoración tremenda del uno al otro.

Noe mira a Teo con una mirada que desprende amor a raudales, de un sentimiento de protección y a su vez maravillado por ese pequeñín que no para de perseguirle a todos lados, de querer controlarlo y ver que no puede, y se frustra, y empieza a apropiarse de todo.. “¡es mío!”, pero muchas veces veo que cede sin muchos remordimientos. Otras veces se enfada, porque le destroza lo que tanto le ha costado crear. No lo he hablado mucho por aquí, creo, pero Noe siempre ha sido más de acción que de paciencia. ¿Estar sentado toqueteando algo?, ¿mirar un libro?… ¡JA! (las pelis ya son otro cantar). Pero no ha sido hasta hace muy poco, esta primavera con el inicio del nuevo curso, que ha empezado a sentarse a mirar libros, coge los bloques y se pone a apilar, coge el coche de los Sylvanian, lo carga tanto de pasajeros como muebles de la casa y los lleva de paseo a construir una segunda casa donde sea más idílico: debajo de su trona-silla o dentro del mueble de la TV. Así que, visto que ahora es cuando muestra este interés , que se lo destrocen lo que sea que haga le fastidia un poco más puesto que es la novedad.

Por otro lado Teo, es ver a Noe y no ve nada más, es como los Reyes Magos siguiendo la estrella: “Oh , estrella que brillas sin cesar!”. Pues así… le gusta seguirlo a todas partes, toquetearlo, provocarlo.. aunque si coge algo es porque Noe no lo tiene en su poder, eso sí, cosa que coge, cosa que se convierte el tesoro nacional. Manos de oro, vaya.

Los veo y me siento tan orgullosa de ellos, de ver ese amor tan puro que se tienen.. Nunca he tenido hermanos, pero me maravilla ver como va cambiando esta bonita relación. Tengo muchas ganas de seguir observándolos desde la retaguardia :)

¡Teo cumple 1!


Hace un par de semanas, peque, fue tu primer cumpleaños. Fue un día de sentimientos muy contrariados. Por un lado, esa ilusión inmensa, te haces mayor… y a partes iguales, por esa misma razón, se me rompe el alma. Eso sí, reconozco que con tu hermano lo pasé realmente mal, ¡hasta lagrimones solté! Pero me podéis decir, ¿por qué crecéis tanto en tan poco tiempo? ¡Tanta novedad es difícil de procesar!
Tenerte ha sido una delicia, en todos los sentidos. Siempre nos regalas unas sonrisas.. que nos hacen morir de amor. Tú eres muy listo, nos observas mucho y juegas con ventaja. Además, ¡eres un pillo! y esa sonrisota tan bonita te delata, porque la preparas, y tú bien lo sabes. Esperas a que te miremos, todos, y si no es eso, es jugar a esconderse. Eres tan distinto… ¡pero eso te hace también tan especial..! Tú, nos estás dando una maternidad/paternidad muy distinta a la vivida, íbamos con miedo.. pasar de lo intenso a lo “light” no es cosa fácil. Pero contigo todo es posible, tú lo haces fácil, y si es con esa sonrisa, ya sabes, aún más.
Has tenido muchas prisas, al nacer, por gat..caminar. ¡En todo! Pero eso ya venía de fábrica, tú y yo lo sabemos: cuando empezaste a gatear, ya ponías el pie y el culo como si quisieras levantarte, pero eras tan pequeño que tu fuerza no daba a más. ¡Mejor! Ahora, ya eres imparable, y lo tuyo no es mirar atrás… ¡no no no! Donde haya piedras y naturaleza allí te encontramos, eres un explorador nato,¡ y me encanta! Es algo que me habría gustado disfrutar más con tu hermano, pero mira, los planetas se alinean y ahora empieza también a mostrar interés, así que, este segundo año lo pasaremos bien, ¡MUY BIEN!

¡¡¡¡Te queremos un montón, pequeñín!!!!
(muchas gracias por escogernos :) )

7 meses después..

… N en el cole, T durmiendo en la mochila mientras estoy escribiendo estas líneas….
¡idílico para ir actualizando el blog!
Tengo un montón de entradas a medias, dibujos por terminar, proyectos como el de “Wild kobito” (¡ya veréis!), … un montón de cosas que no sé si gustarán o qué, pero que me llenan de alegría  y espero que podáis ver en nada. Y como en cosa de dos días (literal) celebramos el primer cumpleaños de T y no me gusta hacer entradas de sopetón después de 7 meses, aquí os envío un….

Y, con esta entrada, me pongo las pilas de nuevo. ¡Volvemos a la carga!. Y si no tengo tiempo, prometo sacarlo hasta de debajo las piedras. Porque me gusta, ¡y ya!

¡Ya somos 4!


¡Y se llama Teo!
y… es un Santo

¡El pasado 29 de abril fuimos padres de nuevo! Parece que fue ayer y ya han pasado 5 meses desde ese día. Lo recuerdo y me sube la adrenalina. Fue emocionante, imprevisible, mágico. Es impresionante ver cómo vuela el tiempo… pero sobretodo es impresionante darte cuenta que ya no podrías imaginar una vida sin ese bichito formando parte de ella :)

Antes de escribir releía el blog y me daba cuenta que en la entrada de las 30 semanas decía: “esperamos que esta vez sea menos exprés que el anterior y lo podemos disfrutar un pelín“, mientras se me escapaba una carcajada: ¡INOCENTEEEEEEEEE!. Ahora lo pienso y había tan pocas posibilidades como que tuviera seis en vez de cinco dedos en cada mano, simplemente intentaba autoconvencerme de que era poco probable.

Igual que en el parto de Garbancito, y para no quedarse atrás, T nació en un fabuloso e hiper-mega-rápido parto en casa de 21 minutos.

Todo empezó alrededor de las 3 y media de la madrugada. Notaba unos dolores de regla que venían como a tandas, pero simplemente eran eso, dolores pero no podía dormir. Tras recorrerme el salón de nuestro piso unas cuantas veces y viendo que ya eran casi las 5 y media escribí un mensaje a mis comadronas, pero casi al momento decidí que mejor llamaba a Inma directamente. Parecerá una tontería pero me pareció más normal llamar a esa hora que a las 3, nunca me ha gustado molestar si no era necesario, pero no paraba la sensación y me puse un poco nerviosa. No supimos identificar si ya estaba de parto o qué, así que decidimos esperar un poco. A los 10 minutos volví a llamar para decirle que estaba teniendo pérdidas, pero que todo seguía igual, es decir, sin contracciones. Decidimos contar esas idas y venidas del dolor de regla como contracciones y mirar cuánto duraban a través de una aplicación del teléfono. Aproveché para avisar a mi madre, y, como si fuera lo más normal del mundo…¡hinchamos la bola de relajación! (si, a esas horas…), movimos la mesa de la sala y pusimos la moqueta de jugar a coches de N a los pies del sofá para no poner las piernas en el frío suelo de piedra. Es flipante cuán rápido puede funcionar la mente humana en el momento en que ves que todo empieza. Justo cuando iba a enviarle la captura de pantalla a Inma con los dolores-“contracciones” el cuerpo empezó a pujar, coincidiendo con que ella me preguntaba como estaba. Eran las 6 y 20 minutos.
En ese momento mi madre fue a avisar a Yuta, quien cogió la ropa preparándose para irse a duchar ya que habíamos dicho de ir a comer churros esa mañana. ¡Su cara al verme en la sala acurrucada en el sofá culo al aire fue un poema! “¡¿YA?!”, soltó. En cosa de segundos oíamos a Noe lloriquear, mi madre lo coge, se queda curiosamente tranquilo (nunca sin mí pasa eso) y lo sienta en el sofá opuesto al que yo estaba, ahí, a primera línea del espectáculo.
Tras 5-6 pujos, a las 6 horas 41 minutos nació Teo siendo cogido por las manos temblorosas de papá, la abuela gravando/haciendo de fotógrafa y, Noe, embobado pero que en ese momento contento y persiguiendo a los que se podían mover como si algo muy grande hubiera pasado, bueno, pasó, ¿verdad? ;)

Las comadronas venían a toda prisa en coche, mientras teníamos el manos libres puesto. Es curioso, pero como decía antes, lo que puedes llegar a pensar en un momento dado. Recuerdo solamente nacer mirar al reloj y decir la hora, tras haber dicho a Yuta que cogiera un montón de empapadores para coger al pequeño. Fueron dos pujos y salió, ésta vez juro y re-juro haber notado el “aro de fuego”. ¡Vaya sensación! ¡Vaya escozor!. Mientras el pequeño salía rompí aguas. Finalmente recuerdo el  mirar para controlar el cordón, oír un gorgoteo antes del lloro inicial..y finalmente pedir que me pasara al peque entre las piernas para ponérmelo delante y estirarme en el sofá.

part-teo-the-inomatas-mireiamoreno-blog

Cuando la cosa ya estaba relajada nos dirigimos al peque y le dijimos:
Noe, quin nom li posem al bebé? (Noe, ¿qué nombre le ponemos al bebé?)
Teoooooooooo!!!!
Y Teo se quedó ,siendo una de las opciones que tanto habíamos hablado los tres en casa. Eso sí dejándonos un buen set de nombres para si nos aburríamos a la hora de llamarlos: “Toe” y “Neo”.

¿Y qué decir de mis fantásticas comadronas? Pues que esta vez ni llegaron, ¡más íntimo imposible, oye! Supongo que estas cosas cuando pasan es por algún motivo, y la verdad es que ha sido “la experiencia” de nuestras vidas, os lo aseguro.

Benvingut, TEO!

Pero antes de terminar este post quiero agradecer a Yuta y a mi madre por haber estado allí, al pie del cañón, ante las sorpresas que nos da la vida: recibiendo a Teo de la mejor de las maneras. Y a Noe, por haberse convertido en un hermanazo de cuidado y bien que lo ha demostrado. Y a mi padre, por unas flores preciosas y unos churros nada envidiables que saboreé con la mejor de las compañías.
Por otro lado a las chicas de “Néixer a casa”, sobretodo a mi comadrona principal, Inma, pero también a Lucía y a Chiara por todos su fuerza y su cariño. Pero una mención especial a Judith, que en casa nos la queremos un montonazo y que ha estado presente en ambos partos, y que, en cuanto se lo pedimos, nos dijo que sí a formar parte de éste. No sé ni cómo agradecerle el haber estado allí por nosotros, ets un amor, nena!
¡¡¡Muchas gracias a todos!!!

Mañana

Tengo una entrada muy importante pendiente, “mi entrada”, “nuestra entrada”. Quiero ilustrarla como es debido y quedarme tan a gusto como cuando hice la de Garbancito.
No doy a más.

Pero mañana empezamos OTRA nueva etapa… Y es que a pesar que P3 en Japón empieza en abril para los niños que cumplían tres hasta finales de marzo pero, como no estábamos, teníamos dos opciones, o entrarlo ahora a mitad de curso o bien esperar a los 4 años. Había plazas y N no para de repetir “pinta’ nens!”, vamos, que quiere ir a pintar con niños. No puedo jugar tanto como me gustaría por el otro pequeñín, al menos por ahora, y le irá bien. Cerca de casa, pese a tener mucha naturaleza, no tenemos zonas de juego como tal, y noto que le falta sacar esa energía de más que siempre ha tenido. Estamos enloqueciendo a pasos forzados y no podemos seguir así (en ese sentido en Barcelona teníamos más facilidades).

Fuimos, la vimos, nos enamoramos de sus ideales para con los peques y dimos el aprovado.

Y mañana es el gran día. Por un lado me habría gustado tenerlo conmigo hasta los 4, me encanta estar con él, ver cómo crece y cómo va mejorando la comunicación a una velocidad alarmante. Siempre lo he dicho, le tengo apego a mi hijo… este paso va a suponer un gran cambio para ambos. Él verá más mundo, hará amigos, saltará, reirá, llorará, disfrutará.. pero esta vez ya no será con nosotros. Crece, y el momento ha llegado. Es un niño que como también comenté, es de alta demanda emocional, y no sabemos cómo se lo va a tomar, admito que voy ¡A C O J O N A D A!. Creo que la escuela a estas edades no se tendría que imponer -si se puede-, no es como el trabajo que uno ha de ir para poder vivir y mantener la familia, el piso, el perro o como sea la vida de cada uno.
Por un lado creo que no tendrá ningún problema en absoluto de adaptación, lo conozco. Pero a veces me sorprende.. como el otro día que fuimos a un museo atiborrado de enanos y ahora dice que “Noe por… nens”, que le dan miedo los niños. Puede llegar a ser terriblemente sensible. Por otro lado está el tema rabietas… se pone fatal cuando no le entiendes, cuando está sobresaturado y cuando tiene sueño/cansancio.. pero fatal fatal fatal. Sé que los profesores están acostumbrados, pero por un lado no quiero que lo pase mal -ni que haga daño a otros-. Da mucho por saco en esos momentos y se pone hasta agresivo porque es incapaz de darse cuenta de que tiene que parar, relajarse, pero a la vez sé que no se siente bien, que no hace las cosas con esa mala intención que intentamos querer ver. Simplente la situación le supera. Algunos dirán que pasados los tres años ya debe saber controlarse, pero no siempre todo es tan fácil.. cada niño tiene su ritmo de crecimiento, sobretodo mental, y aunque N es muy-demasiado listo y tiene una memoria infinita (os juro que sabe quien le ha regalado cada uno de los coches que tiene desde el año y medio y nunca se lo he dicho yo), hay cosas que aún no.

En estos momentos es cuando me doy cuenta de lo madraza que puedo llegar a ser. Eso sí, estoy muy contenta de haber podido disfrutar de estos tres añazos juntos 24 horas 365 días al año a modo lapa… lo echaré de menos (en el fondo). Ya a veces lo añoro… creo.
Lo veo tan mayor ya…
Pensar en ese momento en que lo deje y me vaya me hace sentir un poco vacía.

A ver qué tal lo pasamos mañana, que entonces sí que ya no tendremos vuelta atrás.

Petitó… si el dia de demà llegeixes això, t’estimo molt, t’estimem molt. Passarem molts moments dificils plegats, molts canvis d’ara endavant, però sempre serem al teu costat. Ets un campió, i aquest any tot i que tindràs que integrar-te a un lloc on tots es coneixen i que no parles l’idioma, poc a poc anirás fent el teu petit forat.  Endavant carinto!

Pañales (y toallitas)

Siempre me propuse que este blog nunca sería utilizado para nada que fuera hacer publicidad, y así continuará, pero en este caso me llegó la oportunidad de probar un producto nuevo de uno en concreto  que ya me tenía contenta, y, mientras lo probaba, no pasaba día que no dijera cosas buenas de esta novedad. Así que he decido que os voy a hablar de los pañales y las toallitas que hemos usado con N hasta el momento tanto en España como en Japón y lo que nos han parecido. Aunque es un tema muy personal.

Desde el nacimiento en España, igual que cada vez que hemos vuelto, hemos utilizado Dodot en todas sus etapas. Aunque en ocasiones de haberme dejado los pañales un fin de semana determinado, es cuando hemos ido probando otras marcas. Pero sinceramente, ya ni las menciono, porque aunque se hable de calidad/precio de muchas de ellas, ninguna me ha ido tan bien como la Dodot.

Ahora es cuando os lo admito algo (y quizá algunos pongáis el grito en el cielo) por lo que quizá éstos han sido los mejores que he encontrado en el mercado:
Yo soy de esas que apuuuuuran los pañales hasta el último momento, hasta haber llegado en muchos casos a las “12h seco” de aguante o más, de llegar a esos escapes porque se me pasa el tiempo y el pañal llega a su límite. He sido muy muy pasota (¡MATADME!). Así es como he ido viendo cuales realmente eran los pañales que aguantaban más, ¡no hay otra! jajaja
DODOTNOCUELGA The Inomatas
Nosotros hemos probado los nuevos de la categoría activity,
cuidado porque no son los mismos que  hasta ahora eran la activity.
¡Nos han encantado! Gracias por esta oportunidad DODOT!

Además añadir que el páckaging  con el que llegó, igual que en el dibujo, era una idea chula chula con la que hicimos una divertida sesión de fotos! A ver si subo alguna a instagram.

 

Así pues os comento lo que he ido viendo con los Dodot, que en casa han sido de lo mejor y ni en Japón he encontrado equiparable (ni la Pampers que es famosa en todos lados!).
Para empezar tienen varias categorías, de allí depende la capacidad y las “sorpresillas” :

  • Básica (empaquetado naranja), la más económica, y en casa la que menos ha gustado de todas. Pues es más sencilla , llegas a las 12 horas justillo y es fácil que las cacas se escapen. Además de la calidad del material.

  • Hasta 2 veces más seco” (empaquetado azul). La gama media y la que hemos utilizado nosotros desde los seis meses hasta ahora. Una maravilla, aguanta muchísimo el pipí y el material es muy resistente. Pero en algunas ocasiones, con el movimiento, la caca puede llegar a salirse..

  • Activity (empaquetado rojo y plateado). Sólo en los primeros meses la utilizamos. Puede tener un precio un poco más elevado pero vale mucho la pena… pero aquí es cuando os hablo de la nueva activity que empieza a verse en algunas tiendas (cuidado porque hay el que era el activity hasta ahora y el “nuevo”)… ¡vaya maravilla! ¡AGUANTA AÚN MÁS! Es como que la base se divide en tres y se llenan las tres por separado. Absorve el pipí a la perfección y he notado el culito del peque mucho más agradecido que como lo hace normalmente con el del empaquetado azul u otras marcas -pese a mis pasotismos-. Además las cacas, y mira que este mes que los probé el peque se ha lucido, ni una sola vez he visto un simple intento de escape. Vamos, que ahora entendéis por qué estoy diciendo que son tan buenos, ¿verdad? La única pega es que son un poco más caros que los del empaquetado azul, pero si tienes que cambiar la mitad de veces al peque y no sufrir cada vez que se hace caca y no estás cerca de casa (sí, me ha pasado), creo que valen entonces mucho mucho la pena :)

  • Sensitive (empaquetado blanco), para primeras tallas post nacimiento.

Así que supongo que ya sabéis cual es mi elección a partir de ya, ¿verdad?

Ahora, ya si hablamos de las marcas que encontramos en Japón la cosa cambia. En muchos casos son marcas que podemos encontrar en EEUU. Pero a mí, personalmente, no me han gustado mucho. Y si utilizo es porque no hay más remedio, lástima que no lleguen tan lejos los de Dodot! jajaja (me tendrían que pagar porque parece una propaganda de narices, pero es que es verdad!).

Empezamos con la Pampers a nuestra llegada con 4 mesecitos. “Aguantaban”, pero se hacía todo de bolitas en lo que es la parte del pañal que roza con los pantalones (igual que con otras marcas que ya ni menciono en el post). ¡Me sacaba de mis casillas! Y la calidad/precio, siendo éstos los más caros que encuentras en Japón me defraudó mucho.

Continuamos con Moony, que hasta el año y medio más o menos nos aguantaron bien, pero en cuanto llegamos al momento de actividad del peque, o cambiábamos cada dos por tres o eran escapes continuos -vamos, sólo me servían  para noches-.

Y finalmente, hasta ahora antes de venir a España estábamos con Merries. Combinábamos los de braguita (allí están muy de moda y son muy cómodos de utilizar) durante el día , con los de toda la vida por las noches para que nos salieran más rentables y nos aguantaban muy bien ambos.

¡PERO! Aunque ahora os digo con los que nos hemos quedado nosotros en cada etapa de los que hemos ido probando, el pipí nos aguantaban las 12 horas justas justísimas y de las cacas creo que mejor no os hablo. A la que notáis algo, corred porque ¡tienes diversión asegurada!

Finalmente las toallitas:

Seamos sinceros, no sé qué productos, y prefiero no mirarlo, llevará la Dodot, pero hace buen olor y cuando hay manchas es la marca que mejor las saca. Hemos probado distintas, entre ellas la Mustela, y aunque para cremas es de lo mejorcito, las toallitas no son lo suyo.

Y en Japón me río para no llorar. Les van las toallitas pasadas por agua, literal. No llevan nada, así que, siendo sinceros, en caso de necesidad no limpian nada y te dejas medio paquete cuando intentas limpiar el culo a tu hijo. Peeeeero, las de la marca Pampers las salvamos por llevar “algo” que al menos hace un mínimo efecto. Así que si váis de viaje o estáis allí, no tiréis el dinero, valen un poco más pero son las únicas que sirven de algo….

Luego me pregunta Yuta que por qué siempre que puedo me añado paquetes de toallitas en las maletas/bolsa del cochecito cuando volamos España-Japón, creo que queda bastante claro :)
He utilizado la excusa de hablaros de los súper nuevos pañales de Dodot para enrollarme en este mundo de pañales y toallitas. Una forma de ponerme bajo aviso que en nada me toca re-empezar a mí con Garbancito 2 mientras con Noe empezaremos la “operación llevar braguitas” y hacer mucho “ohmmmm!” Jajaja

A por todas!!!!

¡30 semanas!

29 setmanes

Se me están pasando volando los meses, parece que fue ayer cuando llegamos, estando de apenas un mes de embarazo, dispuestos a pasar unos mesecitos en mi tierra. ¡Y ya hace 6 meses!

Ésto ha sido un non-stop  en toda regla, tanto para la fiera como para nosotros… ¡Hasta se me han pasado las Navidades o comentar el embarazo en el blog este año! Pero para mí, cuando no se ha podido, en parte, es buena señal. Señal de que se ha disfrutado al máximo del tiempo que hemos tenido. Pero me he propuesto un nuevo “reto”: aunque a veces no pueda escribir texto, a partir de ahora intentaré al menos irle dedicando ilustraciones. Porque luego pasa lo que ahora, que se me quedan (de nuevo) muchas cosas por contar o que simplemente me gustaría que formaran parte de este recuerdo que para mí es el blog, y, ¡no están!

Yuta está mejorando muchísimo el español día a día, y si no va mejorando más es en parte porque es muy reservado y por otra que en casa el idioma principal es el catalán. Parece una tontería pero puede costar horrores hablar a tus padres (y viceversa) en otro idioma que nunca has tenido necesidad de usar para con ellos. Pero lo vamos consiguiendo, cuesta pero creo que cuando ya sea hora de volver a Japón es cuando realmente nos habremos acostumbrado y ya no servirá de nada! jajaja

Por otro lado el monstruito de casa está a tope. Pero cuando digo a tope es que a veces me llegan a dar ganas de dejarle un par de horas a todo aquel que me dice “¡qué majo!” o “¡qué bonito es!”. Pocas veces puedo decir que haya tenido fiebre o estar mal, pero en Navidad tuvimos un inicio de pneumonia que nos ha marcado un antes y un después en casa. No exagero cuando lo digo, le cambió la personalidad. Se pasó un mes y medio tras eso escupiendo a la que le decías algo, un “mama mama” de narices (seguimos pero ni comparación”, hasta si cualquiera de la familia le decía algo levantaba la mano como si fuera a ir a dar un golpe o lo intentaba con los pies…. Otro día hablaré de cómo fue la integración en el Espai familiar al que vamos, fue dura en muchos aspectos, pero es que ni punto de comparación con el cambio que causó en el peque esas dos semanas de fiebre. Pero bueno, ahora ya ha ido mejorando, empieza a volver a su cama a pasar la noche aguantando más en pedir teta (otra que tuvimos.. que a la mínima lo tenía llorando en cuanto lo dejaba ni que fuera dormido. ¡Y lloraba dormido profundamente! Pero o estaba pegado a mi o..¡nanai !) y a mostrar interés en la comida como antes. Y yo, sinceramente, ¡¡vuelvo a ser una mami feliz!! Pese a que se pasa un poco mucho de brazos.

Y para “Garbancitus II” ya va quedando menos. Estamos de 30 semanitas de nada. De momento ni comparación con cuando Noe, solamente en que nadie diría que estoy ya de 30, porque tengo una barriguita….. que hasta las viejas me miran con mala cara cuando me siento en los asientos especiales del bus. Además, muchas mañanas me levanto durmiendo boca arriba y me miro la barriga ¡Y NO HAY NADA! Sólo como si estuviera más gordita, pero cualquiera diría que ahí hay un bebé. Aunque cuando me pongo ya de pie o de lado vuelve a salir la barriga molona. Pero a la hora de sentirlo ya es otro cantar, con N todo fueron patadas en la parte superior derecha. Ahora es como un cosquilleo que me hace ir al baño más que…  En fin, ¡qué ganitas! De momento N parece que “empieza” a ser consciente, pero es que no me extraña, con lo que ha costado que hubiera panza, ¡aquí ni el Papu se hacía a la idea! Qué ganas de que llegue el día del parto. Volverá a ser como hace casi tres años en casa, pero esperamos que esta vez sea menos exprés que el anterior y lo podemos disfrutar un pelín :)

Ai ai aiiiiiiiii!!! ♥