No todo iban a ser maravillas, ¿no?

¡Cuanto tiempo sin escribir! Ya no me acordaba qué era ésto, pero, es que quedarme embobada mirando como crece Garbancito me puede demasiado. Que aprovecho y os lo cuento (con todo el orgullo de mami): ya tenemos octavo diente fuera y desde hace un mes que se levanta sin apoyo alguno. ¡El caminar ya es otro cantar!, pero desde hace una semana si le cogemos de las manos nos hecha hasta carreras… Tantas prisas parecía tener y al final se acomodó bastante ;)

Pues eso, ¡a lo que iba! Como quizá algunos ya sabéis de algún comentario que se me escapó por alguna red social de éstas en que puedes desahogarte, desde poco después de Fin de Año estuve teniendo serios problemas con los pechos que me hicieron plantearme día sí y día también el continuar con la lactancia. Y hasta hace poco la cosa no ha tomado 100% buen rumbo, por lo que no he tenido ganas de poco más que estar por el pequeñajo.

Todo empezó con los pechos cada vez más resecos, y poco a poco se fueron llenando de llagas.
Lo quise atribuir al tiempo reseco de Japón en invierno, puesto que hacía un par de años pasé por las mismas pero al no tener que dar el pecho no pasó de allí. Intenté hacerme la dura alrededor de un mes, primero usando purelan como había leído que muchas chicas superaban las llagas provocadas por un mal agarre. Luego pasé al saca-leches, que dejé de usar porque si mi hijo de niega a usar el biberón, de poco me servía usarlo más que para ayudarme a vaciar los pechos. Finalmente, me decidí por comprar unas pezoneras para apaciguar la cosa, pero os aseguro que mi hijo no llegó ni a poner la boca una sola vez, eso sí, os aseguro que fue el dramón del siglo XXI, y cada vez que lo intentaba luego se negaba a comer de ese pecho. ¡Tengo un pequeño siberira! Así que una y otra vez me armaba de valor y con un lagrimón en el ojo, le daba el pecho.

Por último, decidí que era demasiado raro todo lo que me estaba pasando y que sola no podía con ello. Empezaba a sentirme frustradísima y a plantearme seriamente el abandonar la lactancia materna.Pero no quería, no por una razón tan absurda como esa, no cuando estaba mirando si algo fallaba y no había manera de arreglarlo ni ver qué pasaba realmente, no cuando mi hijo aún quería teta más que comida..
Así es como decidí contactar con Inma Marcos. Aún no entiendo cómo no contacté con ella antes siendo mi propia comadrona y a alguien a quién le tengo tantísimo respeto y confianza. Y… ¿Queréis oír lo más divertido de todo? Le expuse mi problema y acertó a la primera. Resulta que tenía un eczema en los pezones y en las aureolas, me recomendó el uso de una crema con corticoides tres días exactos y luego otra crema para mantener hidratada la zona. Lo malo que pasó fue que las cremas venían de América y se alargó mucho la espera, demasiado. Tres semanas que me dedicaba a distraer al enano durante el día para que me mamara más cantidad en el menor de veces posibles. Funcionó, pero por las noches parece que le daba a la barra libre que daba gusto. Eso sí, una vez llegaron fue perfecto, tres días y ya no tenía ni una sola llaga; pero mi pecho no quería darme tregua aún y no dejó que el malsueño terminara, nos pasamos medio més más teniendo que combinar ambas cremas porque recaía una y otra vez.

Así que, ¿qué lección aprendí de todo ésto?: no alargues nunca las cosas y pregunta CUANTO ANTES a un profesional (y no busques tanto en internet).

Han sido más de tres meses duros, pero ahora puedo decir una vez más que ha merecido la pena. Aunque realmente no tenía otra, me alegro mucho de que todo haya llegado a la normalidad!

nototsonmaravelles

Ah! El garabato de hoy tiene mucho que ver con uno de “esos momentos” en que, cansada de todo y con los pechos como melones de distraer demasiado al peque, me dediqué a jugar en el agua de la bañer… Cof! Cof! :)

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18 comentarios en “No todo iban a ser maravillas, ¿no?

  1. Mamirami dijo:

    No hay nada como tener un buen profesional para echarte una mano, porque la inmensa mayoría de las veces, los problemas de lactancia tienen solución :) Me alegro que hayas superado esa etapa y que todo siga bien, un placer volver a leerte :* La viñeta ¡genial! ¡Un abrazo guapísima!

  2. remorada dijo:

    el dibujo de la discordia! xD pues me gusta más así, es más inomatas’ style ^^

    buscar dolencias en internet es el mal, hay que ir a un especialista siempre! me alegro que vaya mejor la cosa como para que lo puedas tomar con humor :D

  3. pasandolopipa dijo:

    ¡Bien, me alegra saber que todo se ha solucionado!, la verdad es que hay que reconocerte la tenacidad y tomar tona del consejo.

    El dibujo que ilustra ese momento “aspersor” que recuerdo haber vivido con LittleAna es “la leche”, mucho mejor que el proyectillo de esta mañana.

    Besos y felicidades por el logro. :-)

    • Mireia Moreno dijo:

      Gracias!!!!!! Yo no me veía buen final pero menos mal, porque con el pajarito de mi hijo… Jajaja
      Los aspersores son geniales! Pero mi hijo ni se ríe, me siento un poco lela cuando me río sola enseñándole xD (algún día espero compartir ese momento jajajaja)

  4. Gestando una idea dijo:

    Jajajajajaja, qué bueno el dibujo!!!! En cuanto a las llagas y molestias, debe ser lo peor. Tienes razón, mejor consultar lo antes posible para que no se compliquen las cosas. Me alegro que todo mejorara tan pronto

  5. planeandoserpadres dijo:

    ¡Genial el dibujo! Yo también estoy teniendo mis más y mis menos con la lactancia, pero si algo he aprendido es que debo ponerle remedio a cualquier dolorcito cuanto antes porque enseguida se complica todo y duele tanto… ¡Qué bien que encontrases solución!

  6. Anna dijo:

    Aiiins qui no ha buscat per internet i s’ha posat dels nervis? i erre que erre eh?

    Només de llegir-te em feia mal a mi (i això que jo ni babys ni lactancia) però me n’alegro que ho hagis pogut solucionar.

  7. madrexilio dijo:

    Tu historia se parece mucho a la mía, yo daba el pecho llorando. Sí pedí ayuda “a tiempo” pero nadie supo ayudarme (estoy hablando de profesionales de la salud, algunos me recomendaron a abandonar la LM). Mi salvación fue la constancia, y una crema alemana hecha con resinas de caucho de la selva amazónica. En fin… que te entiendo y te felcito porque ese dolor es terrible.

    Saludos desde Budapest

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