Dos celebraciones

Cuando se acercaba el cumpleaños del Garbancito, una cosa tenía clara, y es que quería celebrarlo solamente los tres, en familia. Yuta estuvo muy de acuerdo con la decisión y nos reservamos el día 23 para nosotros.

Mi “idea” era poder celebrarlo haciendo un picnic bajo los esperados cerezos en flor, pero finalmente no llegaron a tiempo ¡o nosotros nos adelantamos! Igualmente eso no quitó que pasáramos un día genial disfrutando de la tranquilidad de uno de mis rincones de Tokio favoritos: un parque situado dentro del Meiji Jingu, en el centro de la ciudad. Croquetas, empanadillas de atún, sandwich de jamón y queso, choricito.. fueron algunas de las cosas que nos llevamos para terminar soplando un enorme uno sobre un pequeño pastel de chocolate y fresas con cara de oso! (que tanto nos costó encontrar)

Así pues, al cabo de una semana nos tocó re-celebrarlo de nuevo con la familia de estas tierras. Por algún que otro comentario, no tengo muy claro que entendieran el porqué no lo quisimos celebrar con todos ese día.
Vinieron mi suegra, mi cuñada y, tres horas tarde, mi cuñado, a quienes les preparé una fideuà que salió de rechupete! Pero la sorpresa llegó después, cuando mi suegra sacó un mochi de kilo y medio de una caja. Para los que no lo sepáis, el mochi es como una pasta de arroz, que se acostumbra a emplear mucho en forma de dulces, aunque también se come tal al grill o hervido y con soja. Os engañaría si dijera que no sabía de qué iba la cosa, pues mis amigos los wasabitos  pasaron por las mismas hace unos meses, pero tener que ponerle a tu hijo un saco de kilo y medio en la espalda IMPRESIONA!

1anymochi

Según me estuvo comentando mi suegra, el mochi se pone en la espalda a la espera que el niño o niña gatee o camine. Si hace esto, significa que será un niño que crecerá sano y fuerte; aunque muuuuuuuuuuchos lloran (y Garbancito no fue una excepción!). La verdad es que al principio me sorprendió, le atamos el pañuelo estando de pie, y le hice caminar unos pasitos entre aplausos por parte de la abuela y los tíos. Pero finalmente por el peso cayó, pegándole tal estirón en la espalda que se pegó un susto de narices y ¡saltaron los lagrimones!

Se puede decir que lo hemos celebrado de las dos mejores formas posibles, a la nueva y a la antigua usanza… aunque a la vuelta a Barcelona nos tocará re-re-celebrarlo con los otros abuelos y los bisabuelos, verdad? ;)
Se nota quien quiere pastel y fiesta, eh!!!

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12 comentarios en “Dos celebraciones

  1. Mamá en Bulgaria dijo:

    Yo ha sido leer la palabra croquetas y que me entre una morriña… Ya, las puedo hacer en casa, pero es que no me saleeeen!
    Qué guay la celebración, un picnic los tres solos! No se ha intentado comer el césped Garbancito? El mío lo hace jaja.. Qué raro eso del mochi, bueno cada país tiene sus costumbres :)

    • Mireia Moreno dijo:

      Jajajajaj fes croquetes dona! No és pas complicat! :D (tot i que per vaga aquestes eren pre-cogelades). La celebració va estar molt molt bé però no.. s’intentava fotre les pinyes que teniem al voltant directament a la boca, cosa que ens feia perillar bastant XD
      Moltes gràcies guapi!

  2. madrexilio dijo:

    Feliz cumpleaños a Garbancito y a ti. Has sobrevevido ese primer año como madre expatriada y en familia multicultural. Muy interesante lo que cuentas, a mí me cuesta mucho asimilar algunas de las tradiciones de por aquí, te aplaudo por involucrarlas en la crianza. A ver si aprendo un poco más a ser como tú ;)

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