“Guste o no guste, YO SOY SU MADRE”

(Nota: Con este escrito no pretendo ofender a nadie. Es mi mera opinión a pesar de que algunas -sobretodo mujeres- la compartamos. TODOS los ejemplos y más han pasado en España, admito que en Japón se nos ha respetado en todo momento. Y pese a estar escrita en tono serio, porque el tema un poco lo es sobretodo en los primeros meses de vida del bebé, está escrito con comentarios un tanto irónicos y con puntos destacados porque se hacía más entendible que si hubiera escrito un monólogo ;) )

Puedes pensar mil cosas bonitas viendo esta imagen, y creo que todos coincidiríamos en unas cuantas: cogiendo la mano del peque, ayudándole a caminar, … Pero, ¿qué pasaría si os digo que esta mano le está cogiendo por la muñeca? ¿No os da otra sensación? ¿Cambiaría algo a vuestro parecer?

mans

Este será un “post-reivindicativo” dedicado a esos extraños que nos invaden nuestro espacio vitalomaternal en los momentos menos esperados.
Y es que hablando con algunas madres, muchas hemos coincidido una y otra vez en las mismas quejas desde el nacimiento de nuestros pequeños.

Así que hoy voy a hablaros de los casos que me he encontrado y me han dejado más atónita hasta el momento.

El primero fue tras el nacimiento, en el famoso día dos. Siendo domingo de Ramos apareció toda la familia por casa muy a pesar de lo que yo deseara para ver a Garbancito y, sobretodo, con la “excusa” de despedir a Yuta. Desde hacía tiempo yo iba metiendo cizaña en que quería que se respetaran mis deseos de no coger al pequeño las primeras semanas tras el nacimiento pues, si quería dejarlo a alguien, ya sería yo quien decidiera, sin presiones ni obligaciones.
Debo confesar que por lo general la familia se comportó genial, y una vez más os doy las gracias si me leéis. Pero alguien me fastidió ese momento tan especial y sacó de la manera más simple un instinto animal que no supe hasta ese mismo día que tenía escondido en mi interior.
Vinieron tíos, primos, tíos segundos, abuelos… Sí, todo lo impensable y más. Así que ante la llegada de una segunda tanda, Yuta y yo decidimos ir a cobijarnos a nuestra habitación y descansar un poco de tanta gente. Los oíamos de fondo pero decidimos hacer una siesta larga y, cuando pasó un buen rato coincidimos en que ya era momento de ir a presentar al pequeño ante la multitud (es lo bueno de estar en casa). Le dije a Yuta que lo llevara, ya que a mí me daba la sensación que si era él quien lo cargaba, nadie tendría las narices de tirársele encima, al menos la que yo creía que tenía puntos para ello. Mal acierto, pues una de las invitadas se acercó a Yuta en cosa de segundos:
– ¡Yuta! ¿Me lo dejas? – dijo con una gran sonrisa en la cara.
– ¡NO! – soltó tan fresco el otro mientras le devolvía la sonrisa y se tiraba a Garbancito hacia su pecho.
Entonces, sorprendentemente me dejó con la boca abierta (o facepalm como dicen los modernos), pues cogió al pequeño de los brazos de Yuta.
Había hecho una promesa a mi madre de que no soltaría una gorda si en algo me tocaban las narices. Eso sí, a cambio le hice inconscientemente una mirada que creo que nunca olvidará. Y es que mientras ella hacía “cuchí-cuchá”, no os digo lo que veía yo…

Así que TIP 1 ) Para los que no sois padres o vayáis a ver a algún recién nacido: NO, NUNCA, ¡NEVER! NI LOCOS A MENOS QUE LA MADRE OS LO OFREZCA, COJÁIS POR VUESTRA CUENTA UN RECIÉN NACIDO (si lo hacéis, que sepáis que en nuestra cabeza os estamos comiendo hasta los sesos! No, en serio, es un momento muy delicado y que tenemos las hormonas a un nivel máximo, hemos pasado 10 meses separadas de un pequeño ser al que acabamos de abrazar, y estamos experimentando muchos sentimientos y nuevos acontecimientos en cosa de horas. ¡Poca broma! En todo caso si os morís de ganas preguntad, pero no por vuestra cuenta).

A los tres o cuatro días tras el nacimiento de Garbancito, Yuta lo llevaba en el fular, todo pequeñito él. Nos fuimos a hacer una comida de despedida con mis padres por el centro de Barcelona coincidiendo con los pasacalles de Semana Santa. En una de las calles nos cruzamos con una mujer y su preñija (preñi + hija), quienes pararon a Yuta y se avalancharon a tocar la cabeza del pequeño bajando la tela del fular que cubría la cabeza de éste. Posteriormente se dedicaron a meternos el rollo de lo súper-hiper-mega preñadísima que estaba la moza. (Estuve muy a punto de decirle que esa mañana al pesarlo con la báscula de tela el peque se había meado en toda la cabeza y que la comadrona sólo lo había secado un poco por encima… ¡Lástima!)

TIP 2 ) SI NO CONOCES A LA MADRE NUUUUNCA TOQUES AL BEBÉ, Y SI LA CONOCES: PREGUNTA. ¡DA MUCHA RÁBIA NO TENER VOZ NI VOTO! (Nos dan ganas de limpiarlos hasta que les salga brillo de lo que nos puede llegar a molestar, y recordad, años después os recordaremos, e aquí la prueba) – MUCHO MENOS BAJAR LA TELA DEL FULAR O SUBIR LA CAPOTA DEL CARRITO (y como nos los despertéis hasta vodoo os podemos hacer!! Que con lo buscados que son los momentos de paz y tranquilidad como para que nos lo fastidiéis!).
*Sobretodo las que los llevamos en mochilas o fulares nos sentimos más invadidas puesto que tocándolo nos estáis tocando directamente a nosotros. Y aquí es cuando os pregunto: ¿os gusta que un desconocido os toque?

La tercera a destacar fue quizá la más desagradable de todas. Íbamos a subir al autobús y la señora mayor-no-tan-mayor que estaba sentada en primera fila al lado de la máquina de los tickets se tiró, literalmente, sobre nosotros para tocar el pié de Garbancito. Me sentí “violada” (espacialmente hablando).
Curiosamente calmada y con ganas de pasar del asunto le solté:
– No le toque el pie a mi hijo, por favor señora.
Y continué, pero ésta se indignó como si no hubiera mañana y bien fuerte para que todo el autobús se enterará de todo:
– ¿Y quien eres tú para prohibirme tocarlo?
– Pues su madre, vamos.
– ¿Y?
– Pues que yo sepa por ahora yo decido por mi hijo.
Después de eso siguió hablando con gente de su alrededor diciendo lo mala que era, y el derecho que tenía a hacer eso que reclamaba. Finalmente le dije que yo no iba y le tocaba su culo, así que ella no tenía derecho a tocar nada a mi hijo. Porque a ver, seamos sinceros, un desconocido, ¿quien te dice que se ha limpiado las manos tras haber ido al baño o tocado depende qué? Que no, que no!

TIPs 3 y 4) Me reitero que los bebés no se tocan, pero sobretodo, SI ALGUIEN CERCA TIENE UN BEBÉ, PRIMERO DE TODO LIMPIAROS LAS MANOS!! (Quizá así tenéis más minipuntos para que os lo dejen manosear ;) ) Y, sobretodo, UN NO ES UN NO, YA SEA TOCAR, DEJAR HACER “X”, DAR DE COMER, … CADA UNA TIENE SUS GUSTOS Y PREFERENCIAS Y TU NUNCA ESTARÁS EN TU DERECHO DE IMPONERLAS (de nuevo pregunta, tienes las de ganar).
✳︎Este TIP número 3 deja de ser válido cuando el bichito en cuestión (aprox. 5-6 meses) se tira a brazos de desconocidos, llama a que le rían las gracias y quiera tocar las manos arrugadas de todas las viejas majas que te cruces. Y, sobretodo, cuando ya hace guarradas como jugar con sus propias babas que se le han caído en el suelo de la calle y acto seguido se pone la mano en la boca. Entonces ya sólo nos queda decir “Ohmmmmmmmmmmmm” y repetirnos una y otra vez que “lo que no mata engorda” mientras cerramos los ojos ;)

Por último tocaré un tema que me ha estado tocando las narices desde hace cosa de dos semanas. La situación es más o menos así: persona random ve a tu hijo caminando a tu lado y le va a decir cuatro chorradas. ¡Me encanta! Pero entonces el niño o pasa o se cohibe ante tal situación -normal, es un total desconocido- por lo que esta persona decide coger al pequeño por la muñeca en vez de la mano. Garbancito reaccionó echándose atrás.
No sé vosotros qué opinión tendréis al respeto pero cuando le coges a alguien por la muñeca suele ser para “privar de que haga algo” porque no te guste o te parezca peligroso, u “obligar a” por el motivo que sea. Así pues, no me parece la manera más correcta de tratar a un bebé si eres un desconocido (si la madre te ha dejado a cargo del pequeño es NORMAL que ejerzas como tal).

TIP 5 ) HABLAR, HACERLE MONERÍAS, VAMOS, COMUNICARSE CON EL PEQUEÑAJO ES BIEN. COGERLO SI NO QUIERE, ¡MAL! (Todos deseamos que nadie nos invada nuestro espacio vital o personal, pero cuando se trata de un bebé no lo vemos como que a él también le puede molestar. Es muy fácil:
1. Ofrécele tu mano
2. Si por su cuenta decide acercarse, pues perfecto. Si no va, toca aguantarse como un campeón!
Y os digo lo mismo ya tengas 20, 40 o 80 años, un bebé no sabe diferenciar como los adultos).

Así que aquí os dejo estos “miniTIPS” por si os pueden ayudar en algún futuro cercano, lejano con amigos o familiares, o gente de la calle mismamente. Para que nos entendáis. Porque actuando bien y con conciencia nos ayudaréis a que las madres se sientan más cómodas y, sobretodo, RESPETADAS!


Editado: Con esta entrada os pido que no os confundáis, que yo quiera que se me respete en este sentido (sobretodo cuando era recién nacido a seis meses), no quiere decir que todo el mundo deba hacerlo. Si os gusta que la gente desconocida les coja y toque, me parece bien. Pero eso no quiere decir que a todos nos guste y también se debe respetar. Pero creo que es tan simple como preguntar, que creo que no cuesta tanto ni debe ofender “tanto”. Soy la primera que me gusta que le digan cositas a Garbancito, siempre lo respeto y si éste da la mano jugando porque la persona le ha caído en gracia, no digo nada y me convierto en mera expectadora orgullosa de lo sociable que es él como muchos saben de primera mano. Todo depende de donde, como y quien, evidentemente.

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16 comentarios en ““Guste o no guste, YO SOY SU MADRE”

  1. pasandolopipa dijo:

    Será porque soy madre y porque soy de tu misma opinión, pero en cuanto he visto la ilustración no me ha parecido un gesto de cariño… me ha dado la sensación de lo que querías mostrar.

    Yo también me he encontrado con personajes que no tiene ningún respeto o al menos empatía por los padres y niños, creo que fue ahí cuando me salió esa mirada láser que viene con el instinto de madre.

    Me ha encantado el post ¡besos!

  2. Núria dijo:

    Qué poca vergüenza que tiene alguna gente. Yo entiendo que todos podamos cometer errores si no sabemos lo que se espera que hagamos/no-hagamos. Pero cuando alguien te lo hace notar y te das por eludido hombre…tiene delito que luego encima ataques a quien has molestado. Hay gente muy mezquina y caradura.

  3. akane86 dijo:

    Tengo vagos recuerdos de niña de cogerme por la muñeca y son muy desagradables :(.

    Yo no soy madre pero no puedo entender a la gente que hace estas cosas. Cuando un familiar o amigo ha tenido un niño y he podido conocerlo, jamás de los jamases se me ocurriría ir a cogerlo, tocarlo o hacerle cualquier cosa sin que la madre me lo ofrezca antes. Y a gente desconocida mucho menos! Es que flipo con la gente, sobre todo en este país.
    Qué paciencia tenéis que tener!

    Un saludo

  4. CristinaEsba dijo:

    Cuando Montse se quedo preñi sabía perfectamente lo que querian. Yo intenté respetar su decisión ante todo e incluso sufría en el hospital cuando fue a verlos toda la familia. Yo no cogi a la peque hasta que sorprendentemente (para mi) mi cuñado (que como Yuta te planta un NO y se queda tan pancho) me dijo, la quieres coger? Pues me salieron corazoncitos de los ojos. A partir de ahí es verdad que se activó mi chip de tía mega plasta y siempre estaba preguntando si la podía coger. Sabía que tenía que aguantarme un poco las ganas y lo hacía mucho! Pero al final siempre me salía un, puc??!!
    Respecto a lo de tocar bebés, tengo unas amigas que siempre tocan a todos los niños, sobre todo niños que ya andan porque les encantan los peques. Yo se que no pasa nada y a mi también me encantan pero nunca lo hago si no conozco un poco a los padres o son amigos de la persona con quien voy y el niño me mira o algo… Nunca sabes si a los padres les va a molestar…
    Y ya por último, que me enrollo como una persiana… ¡Que fuerte la señora del bus!!!!!! ¿Qué quién eres para decirle que no lo toque? La madre que lo parió’ no te digo O.O La gente cada día me sorprende más!
    A ver si nos vemos que quiero conoceros y tocaros un pie ;P hahahah

  5. En casa con mamá (@encasaconmama) dijo:

    Cuando nos convertimos en madres aparecen nuestros instintos más primarios de protección. ¡Cualquiera sabe que no hay que tocar las crías de un animal porque la madre se vuelve contra ti!! Esa idea de que un bebé es un juguete familiar para pasárselo de mano en mano y dejar que le sobe (o peor, que le bese!!) cualquiera me parece una barbaridad, por mucho que sea abuela, tío o la vecina del quinto.

    Un saludo

  6. Bego dijo:

    tu ilustración se entiende perfectamente, habla por sí sola.
    muy de acuerdo con todo y muy fan de yuta y su gran NO (aunque no funcionara todo lo bien que quisistéis).
    un beso

  7. Almudena dijo:

    Mira a mi me contesta esa señora así y le lio una tremenda como que quien eres, como que ¿y? pero estamos locos, pues mire señora, no sé donde coño se ha metido usted la mano, así que haga el favor… es que solo faltaba vamos.

  8. planeandoserpadres dijo:

    Pues creo que tienes bastante razón en todo. Nosotros también nos pusimos muy estrictos y bordes con el tema de las visitas y en ocasiones hay gente tan desconsiderada que no te sirve para nada ser tan cortante. Y 7 meses después seguimos igual, porque aunque vean que la niña llora si se le acercan mucho, o le gritan o la manosean, parece que no aprenden y repiten las mismas cosas una y otra vez.

  9. Nuria dijo:

    Todo y que opino que depende qué hay que preguntar antes al padre o la madre, yo no me molesto tanto cuando les dicen cosas a los niños o me los han “tocado” (carantoña, la manita). Eso si, ahora que Yuna es más mayor y tiene decisión propia me molesta la gente que (especialmente en España) quiere un beso de la niña si o si. Si un niño no quiere no se le debe obligar.
    Petons !!

    • Mireia Moreno dijo:

      No home, muchos me los he callado, te lo admito. Pero una cosa es con uno a tres meses y otro es cuando ya van creciendo puesto que tienen más defensas. Las manos y pies sí que me rebientan pero mucha gente le ha tocado el culito o la espalda y me parece “bien” jajajajaja, aunque seámos sinceros, como lo estoy cargando yo se me hace un tanto invasivo y más que te obliguen casi a pararte en la calle cuando tu estás intentando hacer tu vida y puedes tener prisas :-/. Lo de los besos yo también estoy de acuerdo contigo, y es que se parece a lo de la “muñeca” ;) petonets!!! Merci per comentar!!! Ens veiem en res!

  10. padresfrikerizoss dijo:

    Ufff esa ilustracion se entiende perfectamente. Yo tb soy igual cuando son babys luego ya me da un poco igual porque se restriegan ellos con todo aunq segun que personas con cara y nombre me da escalofrios cuando la ven.
    Bess

  11. Mireia Moreno dijo:

    Muchísimas gracias a todos por vuestros comentarios, la verdad es que necesitaba desahogarme, es un tema que me podía desde el nacimiento, aunque yo no soy nadie para enseár a los demás, pero sí que tengo derecho a defender lo mío ;)

    Un abrazote a todos!

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