Avui farem historia…

i nosaltres també hi volem participar!!

diadap(Hoy haremos historia… y nosotros también queremos participar!)

Tengo muchos posts para subir, se me han ido sobre-acumulando mil esbozos, pero Garbancito es un terremoto y, sinceramente, cuando tengo un ratito me cuesta ponerme al ordenador. Pero quiero empezar a ponerme las pilas ahora que ya se empieza a pasar ratitos “levantando culo” ;)

Así que hoy, despues de casi tres meses, ¡¡volvemos a la carga!!

Y qué día más mejor que hoy, 11 de septiembre, para hacerlo!
Hoy es el día de “La Diada”, día de Catalunya, el día que, muy a pesar de su triste historia, los catalanes celebramos siempre con mucha alegría. El año pasado, el 2012, destacó con una manifestación masivo-pacífica por la independéncia. Éste año el plan va mucho más allá, LA VIA CATALANA. Es un plan muy ambicioso y a la vez impresionante. Se trata de hacer una cadena humana de punta a punta de Catalunya siguiendo la antigua Via Agusta, ¡unos 400 km!

Hemos estado dándole vueltas y ha sido la única alternatiVa que teníamos para dejar un pedacito de huella en un día que creemos que marcará un poco de historia en nuestro pequeño país! ;)

VISCA CATALUNYA!

Garbansus Nostrum

MrGarbansus
Recuerdo ese primer momento en mi pecho, en el que pensé que su cabecita olía a croasan; Ahora huele a spaghettis… De poco más de tres kilos ha aumentado a cinco, y a sus 50 centímetros exactos le podemos sumar 10 más. Desde ese primer día, en que el papi-chuli pegó un brinco mientras le metían a Garbancito bajo su camisa, han pasado ya dos meses y medio!
El tiempo no pasa, ¡VUELA!

Hoy le quiero dedicar una entradita muy a conciencia a mi “jefecillo”, por ser la nueva estrella de la familia.

Muchos me preguntan a quien se parece, en los dibujos hay pistas! De momento, porque las cosas cambian, nació pareciéndose más al papi, pero en este poco tiempo ha ido cambiando mucha la cosa. Facciones muy de Yuta a día de hoy (no cuando era un bebé), en cambio los gestos tiran más a mí. Pero soy mala y sigo diciendo que parece más occidental cuando pone cara de mala leche, y más oriental cuando está de buenas :P También nació con frenillo Tipo4, pero por suerte está mamando bien y mueve muchísimo la lengua.
Le gusta dormir… ¡a vaya dos ha salido! Sólo os contaré que por las noches, acostumbra a dormirse hacia las 12 de la noche y hasta las 9 más o menos nos deja descansar, ¡hemos tenido mucha suerte!. Evidentemente entre esas horas mama, pero ya me encargo yo de a la mínima que noto movimiento de enchufar la teta! jijij Pero no todo podía ser bueno, y es que al pobre le cuesta muchísimo quedarse dormido. Llora y llora, y tengo que estarme un buen rato calmándolo para que acabe rendido.

Comenzó siendo un quejica, era tener que cambiarle el pañal o ducharle y nos miraba con una cara de sufrimiento y se ponía a llorar de tales maneras… por lo que empecé a llamarlos “momentos de sacrificio”, que como consecuencia llevaban a que sus ojos pasaran a un estado “Maria Magdalena” total. Sí, sí! Cómo las figuras de las procesiones de Semana Santa, con ojos vidriosos y con las pestañas remojadas de lágrimas! (mami cruel modo ON). Pero esos días han pasado y hasta le está cogiendo el gustillo. Bueno, le está cogiendo el gustillo a casi todo realmente, hasta al maxicosi, que lo usamos de balancín y con el que él mismo ha ido encontrando el truco para auto-balancearse!!

Ya las últimas novedades son la bomba:
empieza a vocalizar, tenemos hasta conversaciones, y las sonrisotas que saca cuando le hablas!
¡un babero voy a necesitar a éste paso!

Decisiones

blahblahblah

La gente pregunta, y cuando respondes, hay veces que da la sensación que tienes que excusar tus ideas, y luego, tras hacerlo, encima parece que las intentes imponer. Pero no es así, por lo que antes de todo quiero dejar claro que no es así.

Mucha gente me ha preguntado el por qué de mi decisión en el parto natural en casa. Pero todo tiene sus inicios.

Hace muchos años, tras una cesárea, mi mejor amiga se decantó por la idea de un parto en casa. Todo fue fantásticamente, y siempre se me quedó la imagen en la cabeza de irla a ver al día siguiente y verla tan gloriosamente andando de un lado a otro. Nunca podré olvidar esa sensación y, así, cuando con Yuta decidimos tener a Garbancito, propuse mis ganas de tenerlo en casa y, como siempre, me apoyó en ello. Pero una es novata, y en momentos así quieres entender y ser entendida, y por otro lado necesitas ese calor familiar que no te puede dar al 100% tu país de acogida, e aquí dos de los motivos por los que volví a España. Luego había otros como estar un poco con los míos (que también me echan de menos), sobretodo los abuelos, y por último que tenía claro quién quería que fuera mi comadrona, con la que contacte sólo quedarme embarazada.
Por otro lado, ahora no puedo imaginarme un parto de otra manera. Os seré sincera, la simple idea de que me pusieran las vías en un centro médico con el único motivo de “por si acaso”, me ponía blanca. Y viene cuando me pregunto.. ¿por qué? Si un parto es algo natural que toda mujer puede llegar a pasar, por qué motivo medicalizan tanto todo? Si todo va bien, qué motivo nos lleva a querer controlar cada movimiento?. No le veía motivo a esto y a muchos otros puntos como la episiotomía para poder evitar posibles desgarres que nadie te asegura que vayas a tener. Y ya no quiero hablar de la de cesáreas innecesarias etc. que hay últimamente, por lo que no, no quería tener que pisar un hospital si no era necesario. Pero si dices esto, te sale gente por todos lados diciendo casos que han tenido que ingresar de urgencia, que han tenido que reanimar al niño y mil tipos más. Que sí, que luego en casa también puede pasarte, pero las comadronas, como dije anteriormente, van preparadas y, cuando un parto cambia y tiene que ser hospitalizado, siempre da tiempo de llegar. Y no es decir una tonteria cuando poniéndome extremista y fatalista, si un niño naciera muerto, no habría marcha atrás ni en uno ni en el otro sitio (muy a nuestro pesar). Es un parto al fin y al cabo, y nadie nos asegura, cómo va a ir todo. Simplemente hemos de hacer y llevarlo de la mejor manera posible siempre conscientes de lo que REALMENTE queremos y cómo creemos que podemos dar una de las mejores bienvenidas al mundo a nuestros queridos enanos! (sea cual sea el camino que escojamos).

Así pues, pasé mis revisiones en Japón, y como ya teníamos hablado con mi médico de allí, me volví en Diciembre. La vuelta fue tremenda… al estar registrada en Japón, me habían dado de baja de la Seguridad Social, y para colmo, estaba fatal de hierro según todas las analíticas que traía conmigo y no me hicieron unos simples análisis, para saber si todo lo que me metía de hierro al cuerpo era insuficiente o qué, hasta llegado febrero. Muy razonable todo. También la primera visita con la comadrona del ambulatorio fue la bomba. Mireia, inocente, explicó sus ideas y sólo intentaba de hacer cambiarme de idea. Por dicho motivo, pese a hacer lo que realmente quería, mentí por si me pudieran negar de hacerme la ecografía y los análisis correspondientes. Luego me sentí muy tonta, porque no tenía por qué hacerlo. Igualmente, vale la pena que tengas un hospital de referencia y donde tengan tu historial, porque si pasara algo como que el parto no avanza, tengas un PLAN B.
Yo tuve a La Maternitat, y mientras que una primera visita me parecieron decentes, había puntos que no me encajaban. Por ejemplo, yo comenté que quería “parto natural”, que tienen una sala, y me dijeron que sí, que te ponen en una sala para que pases las contracciones, pero a la hora del expulsivo era en una habitación con una cama en la que debías estirarte y bueno.. todos sabemos, coger esa postura que tanto facilita el parto (risas). También, cuando me dieron hora para las correas, me soltaron una cosa que no me gustó , y es que una secretaria muy amablemente me dijo: “nada, te atan a unas correas y, depende cómo, ya te quedas aquí”. Ahí me quedé blanca y decidí que ni de coña iba a las correas, que encima, te ponen de los nervios con el tema; con lo tranquilo que estás sin saber nada. Encima según ellos estaba de una semana más, ya que ni que yo dijera que no era así, ni en Japón ni en España quisieron corregir la FTP (fecha probable de parto), cuando la primera eco decía exactamente lo mismo que yo pero lo apuntaron mal… en fin!
Por otro lado, iba visitando mis comadronas, que pertenecen a Néixer a Casa, y era simplemente genial. Un día tengo que dedicarle un dibujo a una cosa que nunca me olvidaré, pero eso me lo guardo para cuando esté hecho :P. Me transmitían mucha tranquilidad y confianza. Siempre me preguntaban si tenía dudas y se sorprendían que siempre fuera confiada, pero es que siempre confié en mi cuerpo y, si algo se torcía, pues se hacía lo que tocaba y punto. Pero… ¡que por mí no fuera!

Ahora hablaré de los padres… y es que mi padre siempre fue el más cobarde con el tema, el que dudaba y escuchaba más a las opiniones de conocidos. Pero lo hacía porque me quiere y como todo padre quiere que su hija pase es momento lo mejor posible. Por otro lado mi madre se mantuvo más expectante de a ver qué era ésto que yo le decía de parir en casa. Evidentemente al principio ambos se me opusieron, pero cuando vieron que yo iba muy convencida, poco a poco las cosas cambiaron. Además, Néixer a casa organiza cada último viernes de mes, una reunión pasa que madres que han tenido a sus pequeños con ellas, expliquen sus experiencias y te ayuda a saber más al respeto. Yo fui a una con mi madre y fue genial, pudimos escuchar todo tipo de partos y me ayudó a tranquilizarla aún más con mi decisión.
Pero dentro de todo, también hay el tema de la CASA, y es que ese fue un poco un problema. Porque cuando ya hace 4 años que no vivís juntos, el volver se hace duro. Es tu casa, pero no. Ahora eres tú el “de fuera”. Pero dentro de todo, es hablarlo. Porque lo malo es que en el momento del parto quieras que marchen de casa, y eso a nadie gusta. A mi padre le costó mucho muchísimo aceptarlo pero, en su momento, aunque casi no hizo ni falta, marcharon y nos dejaron la casa para nosotros. Pero al cabo de un tiempo es cuando te dicen “nos dio una sensación de abandonarte a tu suerte… ¡qué mal nos sentó!”, y es cuando recapacitas y piensas que realmente no te habrían sobrado allí. Igualmente les agradezco que confiaran tanto en mí y que hicieran lo que les pedí en su momento pese a lo que opinaran y les doliera.

Por último, Yuta, el new-papi… y es que es el que las ha pasado más canutas con todo este tema pese a haber sido él también quien insinuó que me volviera a España. No entraré en detalles en el blog porque hay puntos que tienen que quedar en casa, pero con el trabajo en la empresa ha sido muy difícil todo. Y aún más el hecho de tenerme lejos pese a su viaje para ser presente en el parto, pero ahora ver al peque a través de Skype y notar que a día que pasa, más cambia… es duro, muy duro! Y la de veces que se me ha partido el alma pensando en lo mal que lo debe estar pasando. Pero bueno, ya estamos en modo cuenta atrás, así que nos tomamos la vuelta con muchas ganas!

Con todo este post vengo a decir que han sido muchas las decisiones detrás de cada paso que hemos dado. Han sido duras, mucho, pero también hemos conseguido que ese momento fuera único y especial para nosotros (y sobreroso como queríamos). Un momento que no podremos ni querremos olvidar por tiempo que pase! :)

Presentación en sociedad

garbancito
¡Buenas!
Aquí os presento, por fin, a nuestro Garbansus Máximus!!
Y es que tenía que aprovechar el segundo cumplemés para ello! :)

Muchas cosas han pasado… bueno, sinceramente no. Y es que, ¡las horas/días/todo pasa VOLANDO! Miras a Garbancito, y cuando dejas de mirarle ya es la hora de cenar, y durante ese rato no has hecho más que llenar un cubo de babas y más babas. Así que nada… ni contestar todas las felicitaciones pude, ¡pero que sepáis que ni una me he dejado! ¡¡¡¡¡Muchas gracias a todos!!!!!
Por otro lado, quizá me costará ir escribiendo durante al menos estos primeros meses, quiero disfrutar al máximo de todos estos días tan especiales e irrepetibles, pero espero que cuando volvamos a Japón podamos seguir escribiendo más periódicamente ya que me encanta ir haciendo el blog, jijiji.

Y ahora qué os cuento de este bichejo….
Pues que está creciendo de maravilla, pesa ya 5 kilitos y no para de mostrar interés por todo lo de su alrededor, ¡ah! y desde las dos semanas que intenta levantar cabeza pero hoy la ha mantenido por largo. Tiene una pequeña afición por las luces, le fascinan hasta el punto en que de los ojitos le salen brillitos. Me encanta… bueno, qué os voy a decir yo como madre, ¿no?


¡ESTOY ENAMORADA DE MI ENANILLO!

3″de8″

TRES

Como quien habla de “castellers” (torres humanas típicas en Cataluña), hoy culminamos nuestro 3de8 hacemos 3 años desde que empezamos a salir :)
Es precioso poder recordar esos primeros días como si de ayer se tratara, pero encima con otro 3 incorporado, Garbancito!

ありがとう、Yuta!!

¡Ya somos tres!

Ya empezaba a hacer mucho desde la última vez que pude escribir, pero teníamos que disfrutar al máximo de nuestros días juntos, es lo que hay! :)

Muchas cosas han pasado, pero la más importante de nuestras vidas pasó justo hace hoy un mes: ¡¡¡Garbancito pasó a formar parte de nuestras vidas!!!
Y desde tal día a hoy ya os podéis imaginar, un no parar de los buenos como a todo papi y mami le toca.

Hoy mi intención era publicar dos posts, pero me cuesta mucho que cierto personajillo me deje tiempo así que ya me lo dejo para mañana. Pero todo tiene un inicio, así que primero voy a hablar del parto! (a Garbancito ya le tocará su hora).

En su momento decidí que no quería que Garbancito naciera en un hospital, muchas cosas pasan en ellos.. a veces para bien, a veces para mal… pero yo creo que un parto es algo “natural”, toda mujer es capaz,  y algo que no se debe medicalizar y controlar con tanto exceso como se hace en los hospitales. No soy de esas que… “uah! sólo hay esta opción” y nada más, no. Creo que cada uno escoge lo que quiere y lo que tengo claro es que hay mucha desinformación y si algo puede pasar en casa, lo más seguro es que en el hospital también pase. Otra cosa a añadir para aquellos que no saben del tema, las comadronas que se dedican a partos en casa, ya tienen en cuenta que si algo no funciona bien, o se ve que puede pasar algo, no dudan en negarte dicha posibilidad; y si estás en el “momento parto” y no tira adelante, con calma se decide ir al hospital y no arriesgarse (lo lógico, vamos). Pero éste era nuestro parto y decidimos lo que nos pareció lo mejor y la que nos pareció la mejor manera de recibir a nuestro garbancitus máximus.
Así pues, Garbancito nació en un fabuloso parto natural en casa. Aunque fue todo tan tan speed que tengo que ir al hospital y directamente, NO LLEGO!!

Todo empezó a las 10 de la noche rompiendo aguas tras un día de lo más ajetreado. Yuta había pasado el rato cantando “出ろ、出ろ♪” (sal, sal), creo que alguien sintió a quién iba dirigido y se puso manos a la obra. ¡Y nunca mejor dicho!. Con mis comadronas nos íbamos mandando los famosos Whatsapp para avisarnos normalmente de cómo iban las cosas, así que les envié un mensaje preguntando cuánto tiempo podía pasar de romper aguas a ponerse de parto, tras lo que me avisaron que podía ser algo inmediato a dos días, pero que contara las contracciones durante una hora. De mientras, la cena.. ¡hasta un couland de chocolate me zampé!. A media cena empecé a notar una leve sensación como cuando te está a punto de bajar la regla y pensé “¿el dolor de regla son contracciones también? Cómo sea así todo el parto me da algo..  ¡¡¡¡odio esa sensación!!!!”. Una vez cenados nos fuimos a la habitación con la bola, pasando el rato.Y así fue, cada vez más en aumento, aunque tenía unas contracciones muy desiguales, con intervalos de 6 minutos, 5, 4, 2, 5, 3… etc. A eso de las 11 y cuarto pasamos la información a las comadronas y dijeron que venían de camino. Las contracciones aumentaron de intensidad (pero a parte de sensación de cuando tienes dolor regla fuerte, no era doloroso realmente, sino esos momentos que no sabes cómo colocarte, que buscas una posición) hasta el punto que ya me paseaba por la habitación y acabando postrándome de rodillas en la cama enviando mensajitos (un show, vamos!! Pero Yuta no sabe el idioma y yo era la única que podía explicar cómo estaba, aunque en esos momentos muy hablador no estás! jajaja). Pero de repente, hacia las once y veinte, empezó a ser fuerte y con ello empezaron los pujes. Seré sincera, me pareció una sensación de cagar, ¿pero como cuando no puedes y tu aprietas con todas tus fuerzas? Pero con una gran diferencia, tu no lo controlas, ¡tu cuerpo lo hace por ti! Pero admito que no me pareció doloro, sino que conocía la sensación.

23març

A las 12 menos 5 más o menos llegó Judith, una chica genial que está en prácticas para el parto en casa. Recuerdo que le dije que me parecía que y salía la cabeza y me dijo “noooo tranquila, que serà caca!” y le aseguré que no mientras se ponía detrás y decía “ui no… si ja està aquí… ja el veig!!! Va que tu pots!!” (ui no.. si ya está aquí… ya lo veo!!! Venga que tú puedes!!) y seguidamente, a las 00.02, como de un pedo/caca se tratase….  ¡POF! y salió de golpe!!!
No puedo explicar esa sensación..¿alegría máxima? ¿shock de que todo fue más rápido de lo que yo esperaba? ¿miedo de no saber coger a Garbancito?..
Pero recuerdo entre risas cuando pregunté a Judith: “Què és?” y soltó: “Té una titolaaaaa!” (tiene una titaaaaa!).
Jajaja, así que ya lo digo oficialmente: ¡¡¡es todo un hombretón!!!

A los 5 minutos llegó Inma, mi comdrona, y ya fue todo viento en popa! :) Aunque le supo muy mal no haber estado en el parto.. ¡pero es que fue todo taaaaaaaaaaan pim-pam-pum! Pero qué mejor que eso y que todo fuera tan genial, ¿verdad? Y Yuta, por su parte, se comportó increíblemente bien, sin entrar en pánico ni nada. Grabando con la cámara y pendiente en todo momento de ayudar en todo lo que fuera posible. No puedo decir que no me sorprendiera ni lo contrario, pero me encantó ver que lo llevaba tan bien!!

Y sin darte cuenta ya ha pasado un mes y el tiempo ha volado como nunca, te has dado cuenta que te pasas los días mirando a tu enano como si no hubiera nada mejor en este mundo… espera, ¿lo hay? ;)

Quiero dar las gracias a Judith, a Inma y a Raquel de “Néixer a casa” por ser tan geniales, por haber estado allí y haber hecho nuestro parto ideal posible! Sou genials!! Moltíssimes gràcies!
A Yuta por todo lo que ha hecho estos meses y por ser un “new-papa” increíble. A mis padres por todo su apoyo incondicional pese a haber o no haber compartido ciertas opiniones…..

y… sobretodo….
A NUESTRO GARBANCITO, POR LLEGAR A NUESTRAS VIDAS!!!♥

Garbancito

garbancito2

Hace días que me apetecía muchísimo hablar de Garbancito, y todo lo que ha significado hasta ahora. Y es que, a pesar de que haya comentado algunas situaciones hasta el momento, me he dado cuenta que no he contado realmente nada. Así que quien quiera ahorrarse leer cosas moñosas, aconsejo mejor parar!

Yuta y yo decidimos que queríamos tener a Garbancito a inicios del 2012, las ganas estaban a flor de piel y, tras conseguir un trabajo que representaba mucho en mi carrera, decidimos que era “nuestro momento”.
Saltamos como locos y lo celebramos a tope cuando nos enteramos que ya venía en camino, pero en la primera visita del primer médico, del que ya hablé en su momento, además de no dejar entrar a Yuta en la consulta el rato de la eco, nos soltó ésta perla: “hay bolsa pero aún no se ve el feto, por lo que puede estar muerto”. ¡Sí, tal cual! Estábamos de unas 6 semanas escasas o menos y nos dió una segunda visita para al cabo de más de un mes, por lo que pasamos unos días un poco tristones y que nos hicieron pensar mucho. Sobretodo a mí, ya que no me gustó la idea de que Yuta no estuviera conmigo en los ratos de la eco cuando es cosa de dos. Ésto provocó que tuviéramos unas palabrejas en la segunda visita y decidiéramos que ya no nos visitaría más como ya os expliqué.
Pero los cambios de hospital ayudaron muy muy positivamente. Nos recibieron con los brazos abiertos y pudimos escuchar por primera vez un “felicidades” por parte de personal sanitario. Y así pasó el tiempo, un viajecito a España y pronto estaremos con Yuta juntos de nuevo. Porque….. no os habéis dado cuenta que poco ha salido mi hombretón últimamente, ¿verdad? ;)

Ahora sólo comentaba un poco cómo ha ido todo, pero Garbancito representa mucho más que ésto. No es solamente una parte más de los dos que representará cuánto nos queremos y blah blah blah, es una personita que queríamos tener entre nosotros. Nos implica un cambio a ese “set” que somos Yuta y yo, que tanto nos hemos empeñado en no separar pese a ser de dos países totalmente opuestos dentro del globo (ni internet quisimos de barrera). Es impresionante la de ganas que tenemos de poder experimentar, disfrutar y aprender más de nosotros mismos junto a nuestro bichito.

También, pero eso ya es por mi parte, como mujer, le tengo muchísimas ganas al parto. No sólo por el simple hecho de tenerlo entre nosotros (que eso por supuesto todo el mundo lo espera), pero es algo más, es como un sentimiento de poder vivir “ese” momento íntimo los dos, tres, de una forma respetada y como tanto deseo, porque tengo decidido qué quiero , qué no quiero, cómo lo quiero y con quién lo quiero desde el momento en que decidimos que formaría parte de nuestras vidas (o antes). Algún día hablaré de ello, pero eso ya será cuando seamos tres!

Por otro lado, los dos meses por Barcelona, lejos de Yuta, me han pasado un poco de factura. No sé realmente cómo explicarlo pero me he sentido desmotivada a la hora de pensar un poco en mí y nuestro bichillo. También tengo que admitir que es la primera vez que pasábamos un tiempo relativamente largo separados con Yuta, ya que ambos nos convertimos en lapitas sólo conocernos (¡suspiro profundo!). Además ha estado el trabajo y ciertas “obligaciones” que me han llenado la agenda en estas vacaciones de las que tanto relax y dedicarme tiempo a mí misma esperaba. Así que, como podéis ver, pueden haber sido distintos factores, pero se ha notado en las pocas ganas de buscar cositas para Garbancito y no ha sido hasta esta última semana en que finalmente me he empezado a sentir una “futura mami”. ¡Ya tocaba!

Garbancito, por su parte, va creciendo muy bien, aunque haya decidido no mostrarlo mucho a los demás y haya conseguido que me cueste horrores que los viejecitos-fake del bus se me levanten al verme. Ya no sé si son verdaderos o no porque es verme y poner cara enfermiza o de pena, pero al levantarse en su parada radian de una movilidad y un desparpajo que pa’ qué’! También tengo que decir que me ha costado horrores que se me notara un poco de barriga y, según las comadronas, si no fuera por lo bien de peso y todo que lo han visto en las ecos, me tendrían en un control extremo (aunque de palabrurías viven por aquí, porque yo también llegué con unos análisis terribles según muchos médicos y ¡poco control me han tenido!).
Desde el principio está mostrando un carácter comodón, y es que en lo que llevamos de embarazo, yo diría que muchas vueltas no ha dado, sino que ha estado todo el tiempo en la misma posición. Pero éso no quiere decir que quieto, ya que puede que le haya pasado un poquitín el estrés interior que llevaba y me las ha estado devolviendo como un rey (¡o reina!). Es ir a una eco y ponerse de espaldas, querer hacer una eco 4D de esas chachis y taparse la cara todo el rato, alguien tocarlo para chequearlo y devolverla con una patada no muy floja justamente… ¡será puñetero/a!

Va, Garbancitooo, let’s go! :)